RCD Mallorca 3-1 CF Badalona: Aprended, que vuelve el rey


Foto: RCD Mallorca

Ficha técnica

R.C.D. Mallorca: Reina; Sastre, Xisco Campos, Raillo, Bonilla; Aridai (Fran Gámez, 79'), Pedraza, Salva Sevilla, Lago Junior (Dani Ndi, 87'); Àlex López, Abdon (Faurlín, 72').

C.F. Badalona: Marqueta; Álvaro Vega, Robusté, Moyano, Héctor; Maestre, Toni Lao (Serramitja, 68'), Albarrán, Rubén (Juan Antonio, 77'), Néstor; Robert (Adrián Rivas, 56').

Árbitro: Raúl Chavet García (Comité andaluz) amonestó al local Xisco Campos y al visitante Robert Simón.

Goles: (1-0): Abdon Prats, 3'; (2-0): Aridai Cabrera, 40'; (3-0): Salva Sevilla, 74'; (3-1): Héctor, 83'.

Incidencias: Partido correspondiente a la trigésimo séptima jornada del grupo 3 del Campeonato de Liga de Segunda B disputado en Son Moix ante aproximadamente 7.000 espectadores. Tras el encuentro, la plantilla del Mallorca dio la vuelta de honor al campo.

 

Resumen

El Mallorca se ha proclamado, ya con todas las de la ley, como el nuevo gran campeón del Mediterráneo después de golear con autoridad al Badalona con un cómodo 3-1, consiguiendo así el punto que restaba para conseguir la primera posición de manera matemática, de una manera mucho más plácida de lo que se esperaba el pasado verano pero incluso muy justo para la ventaja que se llegó a atesorar sobre los distintos segundos clasificados, tanto Villarreal B como Elche. Pero la realidad es que llegó, y llegó con tiempo de sobra después doblegar al Badalona y, con setenta puntos, convertirnos ya en inalcanzbles para los 19 rivales de un grupo que ha sido dominado como y cuando han querido los de Vicente Moreno.

El partido arrancaba con la discusión en la grada sobre si lo óptimo era firmar el 0-0 y pelillos a la mar o, por el contrario, debíamos olvidarnos de las matemáticas e ir a ganar fuese cual fuese la circunstancia, un debate tan profundo en los prolegómenos como rápidamente liquidado, puesto que tras un inicio vertiginoso en el tercer minuto el líder intratable ya comandaba en el marcador después de que un pase de Aridai en profundidad fuese recogido por Joan Sastre en la línea de fondo y el pase directo de Porreres cayese en Abdon después de que Àlex López la colocase para que el ariete mallorquinista materializase su duodécimo gol esta temporada -el máximo entre todos los jugadores que aún quedan en el grupo, empatando con Benja- y acallase de golpe cualquier discusión: si se juega es para ganar.

Como de costumbre, el tanto prematuro no fue el mejor incentivo para que el gran juego que estaban desplegando los bermellones se mantuviese, y a partir del primer cuarto de hora los badaloneses, con la cuarta plaza del play-off en juego, empezaron a mostrar la intensidad que se les presuponía y fueron acercándose a la meta de Manolo Reina, pero justamente cuando mejor se encontraban sobre el césped, un error impensable en categorías como esta dejaría encarrilado el encuentro y, por extensión el campeonato, porque el 2-0 subía al electrónico a falta de cinco minutos para llegar al descanso después de que un control casi imposible de Abdon y su posterior carrera controlando perfectamente los tiempos fuese culminada por Aridai, a quien el de Artà dejó absolutamente solo, con un tiro flojo y por en medio que, incomprensiblemente, se coló entre las piernas de Marqueta cuando el cancerbero visitante ya había atrapado el cuero.

Desde entonces todas las partes restantes del encuentro se convertían en un simple trámite, porque mucho tenían que cambiar las cosas para que la situación de los dos equipos pudiera cambiar por muy mínimamente que fuese al acabar la jornada, empezando por tres goles del Badalona, muy lejos por todo lo demostrado a muchos niveles. Y tampoco no parecía que los barceloneses empezasen el segundo tiempo con la aptitud necesaria para conseguirlo, empezando por otro error garrafal del portero que por milímetros no permitió que el tercero entrase en las botas de Bonilla después de que se le volviese a escapar el cuero de manera inexplicable. Pero a pesar de tenerlo todo en contra, los betulianos volverían al ataque y solo dos intervenciones casi milagrosas de Reina con el cuero prácticamente sobre la línea de gol mantendrían la portería a cero y un colchón nada despreciable.

Pero cualquier mínimo rayo de esperanza que pudiesen mantener en Badalona de llevarse los tres puntos, y de refilón mantenerse con vida en la lucha por el play-off, se desvanecerían con un golpe de autoridad incontestable, de la calidad personificada en el barro. Salva Sevilla sacaría su pierna derecha a pasear para fustigar todas las ilusiones catalanas vivas con un cañonazo desde tres cuartos de campo que entraría en la portería de Marqueta pegada al poste, perfectamente imposible para el arquero azulillo que recogía por tercera vez en la mañana un balón de su meta, el cuarto que celebraba la afición bermellona pocos minutos después del que acababa de marcar el Cornellà para adelantarse frente al Baleares cuando ya solo restaban quince minutos para la conclusión.

Solo con este dantesco panorama pudo el Badalona abrir de una vez por todas la lata, con un tanto propio de la nula intensidad con la que se disputaban ya los minutos finales: un centro de Maestre al área pequeña con el que la zaga mallorquinista no quiere ni complicarse ni arriesgarse a nada, de lo que se aprovecha Robusté para rematar picado y que el balón, siguiendo una trayectoria poco ortodoxa, se colase en el fondo de las mallas cuando el electrónico señalaba el minuto ochenta y tres, sin ningún margen de maniobra para poder entristecer a un estadio que exclamaba que volvía a defender un escudo campeón por primera vez en cerca de cuatro décadas mientras los cimientos retumbaban con cada salto que se daba en cada una de las tres gradas.

Y esta alegría, ya poco contenida, acabó por desbordarse después de cuatro eternos minutos de añadido que dieron paso a una larguísima fiesta de más de un cuarto de hora en la que el mallorquinismo al fin podía respirar con el alivio de que todo el trabajo, al menos el que se podía hacer hasta ahora, está cumplido y con creces. Todo el equipo, incluso los no convocados, dieron la vuelta de honor al campo reservada solo para aquellos superiores a todos y a todo, recreándose de todas las maneras posibles en el fondo norte, donde se sumaron a los saltos y los gritos de campeones e incluso algunos jugadores como Abdon y Xisco se atrevían a coger el megáfono, sumándose a lo grande a una celebración que dentro de tres semanas ya debe ser la definitiva, la de la vuelta a un fútbol del que nunca debimos salir.

El 1x1

Reina: 9; Prácticamente perfecto.

Sastre: 8; Intenso.

Xisco Campos: 7; Correcto.

Raillo: 8; Luchador.

Bonilla: 7; Sólido creando peligro.

Aridai: 9; Explosivo.

Salva Sevilla: 9; El gran cerebro.

Pedraza: 8; Consistente.

Lago Junior: 7: Tuvo momentos.

Àlex López: 8; Presente

Abdon: 9; Vuelve a sentirse pichichi.

Sustituciones:

Faurlín: 6; No transmite seguridad.

Gámez: s.c.

Ndi: s.c.

Comentarios

RCDM no se hace responsable de los comentarios de los lectores y se reserva el derecho a retirar aquellos que sean ofensivos. En cumplimiento de la legislación vigente queda registrada la dirección de Internet del autor, así como la fecha y hora de su envío.

No hay comentarios para esta noticia, se el primero en opinar

* Campos obligatorios

RCDM.es - El Blog del aficionado Mallorquinista

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su navegabilidad y experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies