RCD Mallorca 1-0 CD Alcoyano: Miguita a miguita


Foto: RCD Mallorca

Ficha técnica

R.C.D. Mallorca: Reina; Sastre, Xisco Campos, Raillo, Bonilla; James (Faurlin, 73’), Salva Sevilla, Pedraza (Damià, 66’), Aridai; Abdon, Cedric (Ndi, 73’).

C.D. Alcoyano: Bañuz; Barreda, Galas, Mario Fuentes, Navarro; Mario Arques, Ribelles, Roberto (Gato, 69’), Lado (Ángel Nieto, 73’), Álvaro (Mariano, 74’); Lino.

Árbitro: Pablo Brea Peón (Comité gallego) amonestó a los locales James, Sastre y Salva Sevilla y al visitante Navarro. Expulsó a Juan Carlos Balaguer, miembro del cuerpo técnico blanquiazul, por protestar.

Goles: (1-0): Bonilla de penalti, 73'.

Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo sexta jornada del grupo 3 del Campeonato de Liga de Segunda B disputado en Son Moix ante 6.143 espectadores, algo menos de una decena de ellos visitantes. El árbitro ordenó en la recta final del partido que la función de todos los recogepelotas recayese sobre el delegado de campo Toni Tugores debido a las reiteradas pérdidas de tiempo.

 

Resumen

El Mallorca se ha vuelto a alzar una jornada más con la victoria en lo que ya parece un círculo vicioso repetido hasta la extenuación que parece que ya llega casi involuntariamente semana tras semana en un ritmo que empieza a ser imparable hacia Segunda A. Ni tan siquiera la víctima más propicia para hacer temblar los cimientos de Son Moix, el Alcoyano de Galiana, segundo mejor visitante de la Liga (el primero también jugaba el partido, pero de local), que se presentaba en Palma habiendo hecho retroceder en sus feudos a todos los equipos en play-off, un honor que le ha durado todo el tiempo que ha tardado en venir a Mallorca, donde ya no ha podido evitar incar la pierna contra un líder que, a pesar de necesitar un penalti para perforar la portería de Bañuz fue amo prácticamente exclusivo de todo el peligro del partido.

El inicio del encuentro dejó muy poco lugar a las sorpresas, con ese Mallorca eléctrico que estamos acostumbrados a ver desde la salida de vestuarios, pero con una chispa que se diluía demasiado rápido, sin tiempo de ni siquiera haber podido poner en asedio al meta rival que, eso sí, había tenido que estar atento con problemáticas llegadas por bandas a las espaldas de James y Aridai, quienes conseguían emcontrar unos espacios muy valiosos por los flancos, con especial daño por la derecha, donde la suma de Joan Sastre fue determinante en muchas de estas ocasiones. Este arranque, habitual, dio paso a una, también habitual, bajada de tensión de la que se aprovechó el cuadro dirigido por José Emilio Galiana para entrar en el partido y aproximarse a Reina aunque fuese muy tímidamente, haciéndose valer en los espacios que dejaba atrás el Mallorca en sus contras y que no está acabando de saber arreglar cuando toca pasar a defender, una transición en la que pasamos más nervios de lo normal.

A pesar de esto, la explosividad bermellona pudo seguir desplegando su juego con relativa tranquilidad y en el ecuador del primer tiempo llegarían las ocasiones más clara en los noventa minutos de disputa: en la primera Cedric iba a fusilar un balón que le había caído a la altura del punto de penal, escorado a la derecha, pero el tiro se fue desviado a la siniestra de Bañuz. Mejor dirigido fue el segundo intento del nigeriano, pero no por esto enfadó menos a la afición mallorquinista, enfurecida después de que el delantero lanzase por encima del arco visitante un cuero que le había dejado James en bandeja de oro dentro de la área pequeña ante toda la parroquia rojinegra, incrédula ante la catástrofe goleadora de Cedric, por detrás de los dos laterales en la lista de máximos goleadores del equipo.

El camino hacia el descanso se enfiló con una cierta tranquilidad sobre el verde y con los frentes estabilizados sin un dominio claro que pudiese romper la parsimonia de lentos vaivenes que a medida que pasaban los minutos perdían fuerza de impresión y cogían mejor prevenidos a ambos conjuntos, quienes cerraron el 0-0 hasta el cuarenta y cinco, con este sorprendente empate a nada cuando el Mallorca ya había disfrutado de dos clamorosas acciones de gol cuyos fallos aún se hacen difíciles de asumir. Vicente Moreno asumió que el ritmo de partido iba bien y que las piezas de momento compenetraban, por lo que decidió dar máxima continuidad al esquema que había planteado de salida para llevarse un triunfo que parecía empezar a alejarse con una reentrada al terreno de juego que fue con mucho menos poderío que la previa, una situación que se sostenía idéntica en la portería opuesta, aunque las llegadas del Alcoyano sí fueron con algo más de consistencia, una cualidad que fue ganando el equipo mallorquín con el paso de los minutos.

De hecho, a los diez minutos de haberse reanudado el juego, los rojinegros empezaron a mostrar toda su artillería con la incorporación al ataque de figuras más atrasadas que llegaban para suplir el encontrarse con uno menos arriba y, pese a esto, no tener ni un expulsado. En un muy breve espacio de tiempo se encontraron con oportunidades Bonilla, James, Abdon y Xisco Campos, a cada una más peligrosa y que hacían entrever que aún quedaba mucho partido para poder doblegar a los valencianos. El empuje de los de Vicente Moreno fue un dardo mortal para el Alcoyano, recluído a tareas más defensivas para salir de una situación que empezaba a convertirse en problemática y de la que solo conseguían escapar con contras esporádicas que rara vez llegaban a molestar a Reina, hoy otra vez muy seguro.

De esta manera se llegaron a los últimos veinte minutos, una recta final en la que aún todo estaba por decidir y con todas las naves por quemar, por lo que ambos técnicos decidieron empezar un carrusel precipitado de cambios que en las filas locales supusieron una modificación táctica muy ligera con la entrada del debutante Ndi por Cedric además de la de Damià por Pedraza, un soplo de aire fresco que fue determinante, ya que a los pocos minutos, una cabalgada del recién llegado camerunés, que cedió el cuero a Sastre, fue clave para que Navarro zancadillease al lateral de Porreres dentro del área y el colegiado señalase, al fin, pena máxima a favor de los barralet después de muchas jugadas polémicas que podrían haber acabado perfectamente en la misma situación. Bonilla, uno de los señores de la pelota parada, fue quien se atribuyó el poder de lanzamiento tras una pequeña discusión con Salva Sevilla y Abdon que tuvo final feliz con el disparo centrado del castellanoleonés, que se coló en la portería para abrir el marcador.

Empezaba ahí una frenética cuentra atrás para el final del encuentro en la que el Alcoyano de deshizo de golpe de todo tipo de pérdida de tiempo, incluso a la hora de devolver el balón, un trámite que se ahorrarón cuando Reina despejó a banda un balón que tenía mientras tenía a un compañero en el suelo. Pese a que el colegiado dejó manejarles estos tiempos como quisieron, su producción ofensiva mostraba las carencias que les ha llevado a ser el equipo menos goleador de los catorce primeros clasificados y a celebrar un solo tanto en cuatro partidos, unas cifras que les condenan en su lucha por volver a jugar el play-off de ascenso. Por otra parte, el Mallorca buscaba alargar esta mala racha aportando solidez defensiva mediante la entrada de Faurlín por James, que se tuvo que retirar por un golpe sin que aparentemente haya habido mayores consecuencias, una situación parecida a la de Xisco Campos, quien tuvo que ser retirado en camilla con todos los cambios agotados pero sorprendentemente pudo volver para no dejar a los suyos con diez durante unos seis minutos de descuento en los que los blanquiazules sí pudieron encontrar el gol en varias llegadas que dejaron el corazón helado a los más de seis mil espectadores presentes en Son Moix pero que todos los hombres de la defensa, Reina incluído, supieron repeler a la perfección para cerrar la decimosexta victoria del curso, que mantiene al Villarreal B a diez puntos pero que abre hasta los 19 la ventaja sobre el Lleida, nuevo quinto clasificado; todo esto, a falta de solo 36 ya por disputar, unas cifras que hacen pensar que sea muy difícil que el Mallorca, ya no que no juege promoción, sino que no lo haga por la vía de campeones, siendo por ahora el que tiene más puntos de los cuatro con diferencia. Un más que buen presagio.

El 1x1

Reina: 8; Ahí donde le pidieron.

Sastre: 9; Otra vez clave.

Xisco Campos: 8; Recuperación (¿inducida?) milagrosa.

Raíllo: 8; Más que correcto.

Bonilla: 8; Muy activo.

James: 7; Le falta pulir detalles.

Salva Sevilla: 6; Puede dar más.

Pedraza: 4; Perdido.

Aridai: 6; Constancia desafortunada.

Cedric: 4; Una aceptable segunda parte que no borra una primera aberrante.

Abdon: 7; Esfuerzo y tenacidad.

Sustituciones:

Damià: 7; Correcto.

Ndi: 8; Debut sorprendente.

Faurlín: s.c.

Comentarios

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  1. Xisco Ramis dice:

    Me gustó James, muy incisivo. Creo que aporta más que Bustos.

    Hoy hemos estado muy imprecisos en algunas fases del juego, pero aún así hemos conseguido 3 puntos clave.

    ¡A seguir así!

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