RCD Mallorca 3-0 Córdoba CF: A golpes de luz

Foto: Mallorca - CórdobaFoto: LaLiga

El Mallorca resopla esperanzado después de aniquilar al Córdoba por un rotundo 3-0 que se hizo esperar en su totalidad hasta la segunda parte pero que, como la dicha es buena, sirve para afianzar a los bermellones en la zona cómoda de la tabla, con un colchón de nueve puntos sobre el descenso que provisionalmente marca el Real Zaragoza. El partido ya se planteaba desde un principio como clave para romper con la dinámica negativa que atesoraban los hombres de Vicente Moreno después de haber arañado ocho puntos en los últimos nueve encuentros, un premio pírrico que ya se ha rentabilizado totalmente gracias, en parte, a la ayuda del resto de equipos, que han permitido que los insulares se mantengan al acecho de la promoción.

El duelo arrancaba con el dominio muy titubeante, con ambos equipos decidiendo aún quién se hacía con el terreno pero quizás con el Córdoba con la idea más clara de que debía dar pasos en firme hacia delante para no caer encerrado en su área, por lo que seguramente por ahí vino la motivación de que las oportunidades más claras en el inicio fueran blanquiverdes, un fogueo que empezó Saša Jovanović bordeando el minuto diez con un disparo raso y cruzado que pudo caer envenenado. A parte de este tiro, hubo muy poca historia más allá de intentos flojos y tímidos, la mayoría pegados al césped, por lo que el marcador cruzó el primer cuarto de hora impasible, hecho ya convertido en noticia dentro del seno mallorquinista.

Con el partido aún en marcha, seguirían tirando hacia delante los andaluces, concretando la porción de su dominio posicional, algo que no estaba sabiendo hacer hasta el momento el equipo de Vicente Moreno, que se veía atacado y a la contra impotente hasta que vino la ayuda celestial. Y al contrario de los textos bíblicos, esta trajo la oscuridad en lugar de la luz, y como si de una ópera bufa se tratara, los plomos de Son Moix volvieron a caer inclementes para ahogar en la penumbra las dudas que estaban sembrando los jugadores mallorquinistas a la vez que a los ocho mil espectadores desplazados a Camí dels Reis, buena parte de ellos -por matemática imposible que fuera ni la mitad- reviviendo la escena del partido copero contra el Valladolid.

Con el religioso cuarto de hora de rigor cumplido, aunque esta vez los focos tuvieran más recaídas, se reanudó el juego, un nuevo partido totalmente distinto después del que se había abandonado con el conjunto califal en su mejor momento del partido. Los locales se aprovecharon del cambio de ritmo y estuvieron a punto de encontrar el premio en el ocaso del primer tiempo cuando un remate de cabeza de Lago Junior, prácticamente en el área pequeña, solo pudo ser desviado fuera por una magnífica intervención de Marcos, arquero con ficha del filial, como tantos otros en los cordobesistas, el mayor damnificado en la mayor crisis del sistema del límite salarial desde su implantación en España y que en verano tuvo que comer bloqueos de fichas y dimisiones sucesivas en un mareo de pesadilla.

Al final, después de una primera parte en la que dio la sensación de que se había visto dar la vuelta al mundo y sustancialmente nada había ocurrido, los jugadores enfilaban el camino de los vestuarios, justo en el momento en el que salían sobre el césped de El Molinón sus homólogos de Sporting y Málaga, un partido que tenía que ser paralelo pero que perdió tal condición muy pronto. Para muchos era algo demasiado aventurado atreverse a tocar ya el once sin ir por detrás en el marcador y, en el peor de los casos, siendo titubeantes, pero Vicente Moreno tenía muy claro el objetivo cuando dio entrada a Àlex López durante el descanso por un Stoichkov que da la sensación de ir cada vez a menos y que no da su mejor versión a menos que lo entreguen desde la suplencia.

Pero otro que también es oro puro llegando desde el banquillo es el barcelonés, y de vaya manera quiso demostrarlo, puesto que a los tres minutos de haber ingresado en el campo rompía todos los moldes y todos los esquemas de pasos medios en firme y ponía su firma al gol que avanzaba al Mallorca en el marcador aprovechándose de un centro desde la izquierda de Lago y que peinaría Dani Rodríguez para que le llegase perfecto al delantero catalán en una posición centrada al borde del área pequeña, una situación en la que le bastó poner la pierna izquierda para agujerear el marco cordobesista y anotar su tercer gol de la temporada -sumándose a los de Cádiz y Tenerife-, todos ellos desde la suplencia y todos en casa.

A pesar de avanzarse, los isleños no bajaron los brazos e intentaron seguir el ritmo de la corriente para agrandar su ventaja, pero las ideas y la organización clara fueron invadidas totalmente por el empuje blanquiverde con la llegada de la hora de partido, y tuvieron su máximo exponente en una mezcla de despropósitos defensivos que Jovanović ni se pudo creer y después de dar tumbos adelante y atrás no pudo concretar milagrosamente en el empate. Y al final perdonar sale caro, y bien que lo puede decir el Córdoba, puesto que en el minuto setenta y cinco se sellaría su condena con el ya contundente dos a cero, nacido otra vez desde la izquierda, con un centro extremadamente corto de Salva Sevilla que caería a los pies de Dani Rodríguez, quien pararía en seco el cuero y batiría a Marcos con un fantástico tiro cruzado al primer toque. Una maravilla que dejaba prácticamente noqueado al equipo de Sandoval.

Y si es técnicamente es porque esta Segunda División son ríos de tinta de gloria y épica, y particularmente en sus últimos minutos, y más específicamente en un Córdoba que es capaz de sacar éxitos y dramas de senderos por los que el resto andaría con cotidianidad . Y así, mientras se agotaban los cambios con las entradas de Buenacasa y Baba, los locales aniquilaban sin piedad el partido anestesiándolo con una fuerza bruta insólita, y podría decirse que hasta desconectando a la defensa rival, que aún tendría tiempo de permitir el 3-0 en el descuento para redondear la goleada. Llegando otra vez desde la izquierda -igual ya no era casual-, un pase filtrado a la perfección de Buenacasa dejó un dos para dos con todo el espacio del mundo con el balón para Salva Sevilla, quien solo tuvo que tocarla a la derecha cuando Javi Galán se le iba a tirar encima para abrirla a Lago y dejarle en mano a mano para que definiera a placer.

El Mallorca está a un partido de cerrar el primer tercio de temporada con una nota que ya se puede decir que es más que alta, a un ritmo más que suficiente para alcanzar la salvación y que, de extenderse llevará inexorablemente a reescribir objetivos. A pesar de esto, sería absurdo obviar el hecho de que solo se hayan cosechado dos victorias en los últimos ocho compromisos ligueros, por mucho que haya el mismo número de derrotas, punto a punto no se va a ningún sitio y también debe ser para reflexionar que la mitad de la puntuación se cosechara en las cuatro primeras jornadas ganando a Osasuna, Rayo y Cádiz. Ahora tocará asaltar La Romareda para demostrar frente a un Zaragoza en horas bajas y donde la dirección deportivo ya admitido que su lucha pasa a ser por la permanencia que esta goleada no es una flor de un día como fuera la del Tenerife. Y sin duda están más que plenamente capacitados.

Ficha técnica del partido Real Mallorca - Córdoba Club de Fútbol

R.C.D. Mallorca: Parera; Fran Gámez, Xisco Campos, Raillo, Joan Sastre; Pedraza, Salva Sevilla, Aridai (Buenacasa, 70'), Stoichkov (Àlex López, 45'), Dani Rodríguez (Baba, 86'); Lago Junior.

Córdoba C.F.: Marcos Lavín; José Fernández, Luis Muñoz, Aythami, Javi Galán; Jaime Romero, Álex Vallejo, Javi Lara (Alfaro, 66'), De las Cuevas (Blati Touré, 66'), Álvaro Aguado (Andrés Martín, 84'); Saša Jovanović.

Árbitro: Daniel Jesús Trujillo Suárez (Comité tinerfeño) amonestó con tarjeta amarilla a los locales Joan Sastre y Pedraza y a los visitantes Jovanović, Aythami, José Fernández y Jaime Romero. También verbalmente al delegado local, Biel Gelabert, por protestar reiteradamente las decisiones arbitrales de manera ostensible.

Goles: (1-0): Àlex López, 48'; (2-0): Dani Rodríguez, 74'; (3-0): Lago Junior, 90'.

Incidencias: Partido correspondiente a la decimotercera jornada del Campeonato de Liga de Segunda División, disputada en Son Moix ante 7.989 espectadores. El partido se suspendió durante cerca de un cuarto de hora a los treinta minutos de haberse iniciado por un apagón eléctrico, el segundo en dos partidos consecutivos.

Calificación obtenidas por los futbolistas durante el RCD Mallorca 3-0 Córdoba CF

Miquel Parera: 9; Tremendamente sólido.

Fran Gámez: 7; Entusiasmado.

Xisco Campos: 7; Correcto.

Antonio Raillo: 7; Incesante.

Joan Sastre: 8; Contra viento y marea.

Marc Pedraza: 6; Hoy más flojo.

Salva Sevilla: 9; En erupción el segundo tiempo.

Aridai Cabrera: 6; Más desafortunado.

Juan Diego Molina 'Stoichkov': 3; Sombras y sombras.

Dani Rodríguez: 7; Bregador.

Lago Junior: 9; Su gran noche.

SUSTITUCIONES:

Àlex López: 8; Lo suyo sí que es un chute.

Sergio Buenacasa: 8; Aplicado en su faceta.

Mohammed Baba: s.c.

Comentarios

RCDM no se hace responsable de los comentarios de los lectores y se reserva el derecho a retirar aquellos que sean ofensivos. En cumplimiento de la legislación vigente queda registrada la dirección de Internet del autor, así como la fecha y hora de su envío.

No hay comentarios para esta noticia, se el primero en opinar

* Campos obligatorios

RCDM.es - El Blog del aficionado Mallorquinista

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su navegabilidad y experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies