CF Rayo Majadahonda 0-1 RCD Mallorca: Imbatibles


Foto: LaLiga

Ficha técnica

C.F. Rayo Majadahonda: Basilio; Iza, Galán (Enzo Zidane, 65'), Héctor Verdés, Morillas, Fran Varela; Aitor García, Óscar Valentín, Rafa (Aitor Ruibal, 79'), Fede Varela; Toni Martínez (Jeisson, 65').

R.C.D. Mallorca: Reina; Fran Gámez, Xisco Campos, Raillo, Salva Ruiz; Aridai (Pablo Valcarce, 87'), Pedraza, Salva Sevilla, Lago Junior; Carlos Castro (Dani Rodríguez, 57'), Abdon Prats (Àlex López, 73').

Árbitro: Abraham Domínguez Cervantes (Comité andaluz) amonestó a los locales Héctor Verdés y Enzo Zidane y al visitante Xisco Campos.

Goles: (0-1): Carlos Castro, 14'.

Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada del Campeonato de Liga de Segunda División A, disputado en el Wanda Metropolitano, la sede de la final de la UEFA Champions League 2018/19, ante 3.423 aficionados, aproximadamente tres centenas de ellos mallorquinistas en un desplazamiento masivo que ha igualado o se ha quedado cerca de los efectuados en históricas últimas jornadas.

 

Resumen

El Mallorca sigue creciéndose después de tumbar al Rayo Majadahonda en el primer partido en toda la historia del club bermellón en el nuevo feudo del Atlético de Madrid, en un encuentro en el que los hombres de Vicente Moreno se volvieron a llevar los tres puntos después de haber protagonizado un dominio poco claro, dejándole mucho margen al Rayo y sin cerrar en ningún momento el encuentro, lo que hizo mantener de nuevo la respiración hasta el silbido final de un enfrentamiento que pasará a la historia de ambos clubes -ya sea con letras de oro o como una mera anécdota, en eso el tiempo también será juez- mientras el equipo bermellón vive su momento más dulce en el último lustro.

Este encuentro, que también servía para acabar de medir cuán contundente fue el triunfo ante Osasuna, arrancaba dando la sensación de que avanzaba roto, sin que ninguno de los dos equipos monopolizara unas ocasiones que, a falta de ser claras y ordenadas, eran abundantes y otorgaban una gran emoción a un partido que empezaría a coger otros tintes distintos muy prontos, puesto que justo antes de haberse cumplido el primer cuarto de hora, el rechace de una entrada de Pedraza le caería a Abdon en la frontal, quien sabría ver a la perfección el pase idóneo entre líneas para que Castro recibiera el balón, se zafara de tres zagueros y batiese a un Basilio vendido ya desde que el de Artà pegase la estocada a la defensa. Un golpe muy duro para el Rayo, a quien se le volvían a aparecer los fantasmas de Zaragoza encajando rápido, pero claro del Mallorca, que avanzaba que aquí no se venía a estar de bromas.

Con el electrónico movido -y estamos hablando de tres pantallas enormes de última generación, no precisamente como cada especimen que podíamos encontrarnos la pasada temporada en cada salida- el guion del partido viró para mal para los rojinegros, un escenario muy habitual en Segunda pero que dejó entrever carencias muy graves del equipo, especialmente unas lagunas defensivas que dejaron mucho espacio libre para que el conjunto majariego entrara a gusto en el campo bermellón, sobre todo con contras que, por algún tipo de ayuda divina, acabaron sin entrar en todos los casos aunque se quedaron muy cerca, como lo demuestra el disparo al larguero de Aitor García, el mejor jugador de los madrileños sin lugar a dudas y un gran dolor de cabeza para toda la parroquia mallorquinista, a la que en más de una ocasión le congeló el corazón.

El marcador en el descanso señalaba, y gracias a Dios, tan solo el 0-1 que había firmado Carlos Castro, pero se hacía evidente que era imposible a todos los niveles aguantar un asedio de esa manera durante tres cuartos de hora más, por lo que Vicente Moreno empezó a maquinar algunos planes que tardaron unos minutos en ejecutar, los suficientes como para que los "locales" se abalanzaran en un par de ocasiones sobre la meta de Reina, con un peligro remarcable de Iza o de Fede Varela además de Aitor García, quienes se hicieron notar arriba y quizás merecieron algo más. Y no sería hasta el 56' que Dani Rodríguez debutaría con el Mallorca en Liga en detrimento del goleador Castro, una reestructuración con la que quería ensanchar la línea de medios y poner barreras a los avances rivales, un gran éxito del técnico valenciano puesto que desde entonces el partido se estabilizaría y hasta la mejor ocasión sería mallorquinista, con un tiro de Abdon al palo izquierdo, aunque demasiado escorado.

Antonio Iriondo buscó entonces el giro extremo de su esquema para pillar por sorpresa a los isleños, dando entrada de golpe a Zidane y Jeisson, un acto totalmente estéril -si no perjudicial- debido a que la producción ofensiva del Rayo Majadahonda a partir de ahí brillaría por su ausencia, muy alejada de la meta de Reina mientras que, por el contrario, las labores defensivas funcionaban a la perfección, pillando en casi cada ataque en fuera de juego a los visitantes, una constante repetida casi hasta la saciedad y cuyo marcador del partido finalizó con un claro 1-6 que deja entrever otra mancha en un Mallorca que ya había dado entrada para el último cuarto de hora a Àlex López, quien parece que va a ser el gran sacrificado por la buena andadura del equipo y que tampoco no acabó de brillar, aunque tendría la oportunidad de sentenciar justo antes del descuento, pero su tiro -algo inocente- se encontró con un Basilio que, a pesar de haber encajado el tanto, cuajó un gran partido evitando una renta aún mayor para los barralets, algo que, también hay que decirlo, hubiese sido a todas luces injusto.

El inicio blanco e impoluto del Mallorca aúpa al club bermellón a la segunda plaza de la Segunda División después de ser uno de los dos únicos equipos que lo han ganado todo (el Málaga lidera al haber marcado un gol más) y el único en toda la Liga que aún no ha encajado tras dos partido, algo que de entre todos los cuarenta y dos equipos de la LFP solo ha conseguido emular el Barcelona. Pero sería de ilusos dejarse llevar por la euforia, que es sana y justificada hasta un punto, y más en Segunda, una categoría de un voltaje tremendo que te lleva de arriba a abajo en dos semanas y en la que líderes asentados y temidos con el otoño en pleno apogeo después son incapaces de meterse ni en la última plaza de play-off. Es por esto que este viernes esperará en Alcorcón un duelo directo -hasta que no se demuestre lo contrario- por la permanencia contra el conjunto de Cristóbal Parralo, que ha hecho muchos más méritos como para llevar tan solo un punto pero que no podrá alinear al lateral izquierdo Bellvís, expulsado en Málaga en una fea acción de Ontiveros. La clasificación es anecdótica, pero las sensaciones y los puntos no, y esto ya debe ser motivo más que suficiente para celebrar mientras dure.

Calificaciones

Manolo Reina: 8; Audaz.

Fran Gámez: 6; Sufrió más de lo esperado.

Xisco Campos: 7; Descolocado.

Antonio Raillo: 8; Imponente.

Salva Ruiz: 7; Prestado.

Aridai Cabrera: 7; Voluntarioso.

Marc Pedraza: 8; Salvavidas.

Salva Sevilla: 7; Más discreto de lo que necesitamos.

Lago Junior: 6; Impreciso.

Carlos Castro: 7; Entregado.

Abdon Prats: 7; No tiene planes de hacerse de cuarto delantero.

SUSTITUCIONES:

Dani Rodríguez: 7; Una bocanada de aire fresco.

Àlex López: 5: Invisible.

Pablo Valcarce: s.c.

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