CF Badalona 1-1 RCD Mallorca: La suerte del campeón


Foto: RCD Mallorca

Ficha técnica

C.F. Badalona: Morales; Álvaro, Juanjo, Parera, Albarrán; Maestre, Robert, Kilian (Adri Rivas, 27'), Kevin Lacruz (Cosme, 84'), Néstor; Serramitja (Rubén Sánchez, 73').

R.C.D. Mallorca: Reina; Sastre, Xisco Campos, Raíllo, Bonilla; Pedraza (Damià, 53'), Salva Sevilla, Cano (Cedric, 71'), Àlex López, Lago (Pol Roigé, 55'); Abdon.

Árbitro: Víctor Pérez Peraza (Comité tinerfeño) amonestó a los locales Lacruz, Vega, Sergio, Albarrán, Rivas y Rubén y a los visitantes Pedraza, Roigé, Raíllo y Cano.

Goles: (1-0): Maestre, 23'; (1-1): Joan Sastre, 88'.

Incidencias: Partido correspondiente a la decimoctava jornada del grupo 3 de la Segunda División B disputado en el Nou Municipal de Montigalà ante unos 1.750 espectadores, una cuarentena de ellos mallorquinistas, entre los que se encontraban las peñas Universitària de Barcelona y Es Xubasquero. Se efectuó una recogida de juguetes para los niños más desfavorecidos de la zona y de dinero para comprarlos y, en el contexto de esta loable actuación solidaria, Papá Noel fue el encargado de hacer el saque de honor.

Resumen

El Mallorca ha salvado los muebles de invicto después de conseguir un empate sobre la bocina en Badalona, donde se pasó la mayor parte del encuentro perdiendo con méritos. Los isleños tuvieron que sufrir el ir todo el partido por detrás en el electrónico, sensación desconocida desde hacía tiempo, y tener que buscar el gol de las tablas, con una agonía que iba en aumento a medida que los minutos corrían por Montigalà, que al final firmó Joan Sastre con una disparo que pareció de providencia divina, una justicia al tremendo atraco que sufrieron los de Vicente Moreno sobre el césped después de que el colegiado se tragase como mínimo dos penaltis superlativamente clarísimos.

Que el de Badalona iba a ser el peor partido hasta el momento del Mallorca ya empezaba a parecer claro desde el principio, en el que el conjunto bermellón ya tuvo muchas complicaciones para hacerse con los mandos que debe asumir todo líder y se encontró forzado a un proceso de elaboración ofensiva que negaba cualquier opción de peligro, todo al contrario que los catalanes, que se hacían muy fuertes al contragolpe, un estilo mucho más directo que el que estaban ofreciendo los de Vicente Moreno, y disfrutaban de las únicas ocasiones que se estaban pudiendo ver en los primeros minutos del envite.

La -ligera, eso sí- superioridad real del Badalona tardó muy poco en materializarse por culpa de un gol de Sergio Maestre en el ecuador de la primera parte desde la frontal que iba a parar Reina, pero que desvió Raíllo justo hacia el lado opuesto del arco de al que se tiró el meta malagueño, por lo que el cuero entró sin resistencia dentro de la portería para poner el 1-0. Este tanto dejaba en inferioridad al Mallorca por segunda vez en esta Liga -y ya estamos a punto de acabar la primera vuelta-, solo precedida por unos escasos cinco minutos en Formentera, pero pese a todo supuso que los isleños despertaran de una vez y se reincorporasen al partido.

Las ocasiones cambiaron bruscamente de área y a los pocos minutos Bonilla estuvo a punto de igualar el encuentro, pero su disparo de falta se estrelló contra el palo después de que lo desviase ligeramente Morales en lo que sería la jugada más clara en todo el partido de los rojinegros. Aún así, los visitantes no consiguieron un ritmo constante de ocasiones y, a parte de un centro que se envenenó de Salva Sevilla no hubo más ocasiones. Sí que hubo polémica, y mucha, porque cerca del descanso el portero del Badalona, Morales, pegó una patada tremenda a Cano dentro del área que el árbitro se negó a castigar con penalti, y no solo eso, sino que también dejó pasar inadvertida una acción que, en algunas circunstancias, podría ser de roja.

Así, con todo, se enfiló el camino de vestuarios con una derrota momentánea y con un muy mal sabor de boca después de haber sido incapaces de saber demostrar aunque fuese un poco por qué lideramos esta categoría. A la vuelta del intermedio pocos cambios inmediatos hubo, pero sus primeros minutos fueron aún más dolorosos que los de la primera parte, porque a los dos minutos de ya haber quemado un cambio con la entrada de Damià por Pedraza, Lago pisaba mal en una carrera y tenía que abandonar el terreno de juego sin poder ni pisar a cambio de la entrada de Pol Roigé, que había perdido su puesto en el once por Cano.

A partir de entonces, el juego empezó a destascarse muy lentamente y la pelota rodó con más frecuencia en el campo local, pero sin que nadie pudiese llegar a inquietar a los escapulados en ningún momento. Pero todo se rompió a falta de un cuarto de hora, cuando otra vez Morales cometió un penalti clarísimo, esta vez agarrando la bota de Abdon en una carrera de ambos hacia el cuero en el interior del área que el colegiado decidió no volver a señalar, decisión que debería invitarle a hacer un pensamiento sobre cómo rondan las dioptrías por sus ojos. Seremos benevolentes y obviaremos que no era una cuestión de billetes.

Esto encendió los ánimos de los jugadores y la afición mallorquinista y se consiguió el ambiente necesario para lanzarse a la desesperada en el escaso cuarto de hora que quedaba. Pese a esto, los bermellones volvían a tener otro día en el que la línea de ataque parecía paralizada, sin las buenas ideas que construyeron un otoño maravilloso. Así que fue intentarlo e intentarlo una y otra vez sin ni tan solo tirar a puerta, absolutamente desesperados hasta que llegó Joan Sastre, el exprés de Porreres, con un zambobazo desde la frontal que ponía el empate a muy poco para el final del tiempo reglamentario gracias a este disparo, calcado en todo al gol rival, que desataba la alegría en una hinchada que estaba más bien deprimida con lo visto hasta el momento y que veía peligrar la imbatibilidad que aún continúa vigente.

Esta llegada milagrosa de Sastre prácticamente sobre la bocina mantiene aún vivas las esperanzas mallorquinistas de ser el último equipo en perder de las tres primeras divisiones españolas, pugna que mantiene con Barcelona y Atlético, y también deja a los de Vicente Moreno con un margen algo más amplio sobre el segundo que, inevitablemente, descenderá hasta los nueve puntos. Ahora tocará afrontar el último encuentro del 2017 y también de la primera vuelta, contra un Deportivo Aragón que ha conseguido su primer triunfo esta misma jornada contra el Formentera en el último minuto pero que sigue muy lejos de la lucha por la permanencia. Aún así, equipo de jóvenes aguerridos que no lo pondrán fácil y saldrán motivados en un escenario como Son Moix, tocará luchar.

El 1x1

Manolo Reina: 5; No transmitió seguridad.

Joan Sastre: 6; Con claroscuros, sacó el empate.

Xisco Campos: 6; Poco brillo.

Raíllo: 5; Flojo.

Bonilla: 5; Dejó espacios, pero tuvo la mejor.

Pedraza: 4; Hizo aguas.

Salva Sevilla: 5; Desubicado.

Cano: 6; Necesita algo de confianza.

Àlex López: 4; Desgraciado con el balón.

Lago: 3; Muy pobre hasta la lesión.

Abdon: 3; Solo provocó un penalti no pitado.

Sustituciones:

Damià: 6; Aportó fluidez.

Pol Roigé: 4; Parece aún peor en Segunda B.

Cedric: 2; Y ya es por puntuarle los pasos.

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