¿Sabías que Víctor Casadesús es el mallorquín que ha marcado más goles en Primera con el RCD Mallorca?

Víctor CasadesúsHoy vamos a hablar de un futbolista que no deja a nadie indiferente, con una calidad incuestionable pero que generaba muchos debates entre el mallorquinismo. Hoy vamos a hablar de un futbolista que fue idolatrado y vilipendiado a partes iguales, que se sometió a un examen permanente por parte de la exigente afición barralet. Algunos lo bautizaron como el Romario de Algaida, otros lo culparon del último descenso a Segunda. Hoy vamos a hablar de un futbolista que no deja a nadie indiferente. Hoy vamos a hablar de Víctor Casadesús.

Los inicios

Nacido el 28 de febrero de 1985 en Algaida, Víctor Casadesús fue uno de esos chavales que despuntó a muy temprana edad, derrochando talento por la entonces prolífica cantera de Son Bibiloni. Tras destacar en todas las categorías inferiores, llegó al equipo filial en edad juvenil, para encarar la temporada 2004/05, después de haber deslumbrado con la Selección nacional en la Eurocopa sub-19, siendo el máximo goleador del torneo. Lo que ni el propio Víctor podía esperar es que, en esa misma temporada, acabaría asomando al fútbol profesional para quedarse en él de forma perenne. Todo empezó el 10 de noviembre de 2004.

Ese día el Mallorca jugaba en Lanzarote el partido correspondiente a los dieciseisavos de final de la Copa del Rey. Héctor Cúper, que semanas atrás había iniciado su segunda etapa al frente del banquillo bermellón, reclutó a Víctor para disputar ese partido. Para sorpresa de todos, no solo convocó al algaidí sino que lo puso en el once titular. A pesar de que aquel encuentro resultó nefasto (el Mallorca perdió 2-1 y quedó apeado del torneo del KO, que entonces disputaba sus primeras fases a partido único, en el campo del equipo de menor categoría), Víctor recordará el nombre de Lanzarote para siempre.

Y como el destino es muy caprichoso, volvería a enfrentarse a ese mismo equipo, esta vez con el filial y en Son Bibiloni, ya que ambos equipos compartían grupo aquella temporada en la categoría de bronce del fútbol español. Aquel día Víctor se quitó la espinita y pudo obtener su pequeña revancha particular gracias a un hat trick con el que culminó una goledada de escándalo (6-0) en lo que sería una de sus últimas participaciones con el Mallorca B puesto que, solo un mes más tarde, se produciría su ansiado bautismo en el fútbol profesional.

Nos remontamos al 17 de abril de 2005. El Mallorca deambula sin rumbo, directo a la Segunda División. Tras la derrota en Son Moix frente al Zaragoza, una semana antes, Héctor Cúper había manifestado que lo único que quedaba era acabar la temporada “con dignidad”. Todos, absolutamente todos, veían inevitable el descenso de categoría, después de una temporada llena de errores y con muchos futbolistas que rindieron muy por debajo de lo esperado. Como parte de una solución de emergencia, Cúper decide prescindir de varios futbolistas (De los Santos, Felipe Melo, Romeo…) y, quizá pensando más en el futuro que en el presente, convoca y alinea de titular a Víctor en el partido que enfrentó a Mallorca y Valencia en la trigésimo segunda jornada de Liga.

Muy pocos podían pensar que aquel soporífero empate a nada iba a ser la semilla de una salvación agónica, imposible, propiciada por el incomprensible desplome del Levante (perdió una renta de once puntos a favor) pero también por el paso adelante que dieron los futbolistas del Mallorca, ayudados por la espectacular irrupción de aquel imberbe, que tuvo un papel decisivo para conseguir una permanencia épica, inverosímil. Recuerdo especialmente el partido ante el Athletic de Bilbao, en la antepenúltima jornada. Fue una oda al espectáculo.

El Mallorca venció 4-3, remontando dos veces un marcador adverso. Aquel día Víctor fue definitivamente encumbrado a los altares del mallorquinismo, marcando dos goles y mostrando toda su gama de recursos técnicos en ataque. Ese partido resultó clave para la permanencia, sellada de forma definitiva en la última jornada, merced a un empate contra el Betis en un partido dramático disputado en un Son Moix lleno hasta la bandera.

Víctor Casadesús asciende al primer equipo del RCD Mallorca

La temporada siguiente, la 2005/06, empezó con Víctor asentado con galones en el primer equipo, con la confianza absoluta de Héctor Cúper, que vio en el algaidí como el delantero franquicia del equipo. De hecho, confiaba tanto en las prestaciones de Víctor que autorizó sin dudar el traspaso de Luis García, máximo goleador mallorquinista la temporada anterior, al RCD Espanyol, en una operación que pilló por sorpresa al propio futbolista y que la mayoría del mallorquinismo no entendió. Además, la temporada empezó con mal pie por culpa de una lesión en el tobillo de Víctor en un amistoso veraniego disputado en Maó, que le impidió ser alienado en las seis primeras jornadas.

Al final, el Mallorca salvó los muebles aquella temporada, sobre todo gracias a la dimisión de Cúper y al retorno de Manzano, que supuso la catarsis que el equipo necesitaba para revertir su errático rumbo. Víctor perdió protagonismo con el técnico jienense, si bien acabó aquella Liga jugando un total de 28 partidos y anotando 5 goles.

La temporada 2006/07 parecía ser la de su consagración definitiva en Primera División. A pesar de ser titular únicamente en 20 partidos, tuvo el honor de jugar los 38 partidos de Liga, en los que marcó 4 goles. Además, participó en 3 partidos de Copa, destacando el gol que supuso la clasificación del Mallorca para los octavos de final, en la prórroga del partido de vuelta celebrado en Son Moix, frente al Athletic de Bilbao. Sin embargo, cuando todos pensaban que aquello sería el aval para garantizar su presencia en la plantilla, en la temporada 2007/08 su cuota de protagonismo descendió casi a la nada.

Perjudicado por la llegada de delanteros de la talla de Pierre Webó y,sobre todo, de Dani Güiza, que acabaría proclamándose como el Pichichi de aquella Liga, Víctor tuvo que buscarse la vida lejos de la isla, primero en Tarragona (en la segunda vuelta de la temporada 2007/08) y luego en San Sebastián (en la temporada 2008/09), en dos cesiones que no solo lo curtieron sino que convencieron, tanto a él como a Gregorio Manzano, de que merecía un hueco en la plantilla del Mallorca.

Así, en la Liga 2009/10, tras haber pasado el filtro de la pretemporada, se acabaría ganado un puesto en el once titular, formando una temible dupla atacante junto con el gran Aritz Aduriz. Su nivel de compenetración con el donostiarra, jugando entre líneas y abriendo espacios para que aquél pudiera lucir su olfato de gol, fue una de las claves para que el Mallorca rubricara una fantástica temporada, que hubiera supuesto la clasificación del equipo bermellón para la Champions League de no haber sido por aquel maldito gol del sevillista Rodri en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo en el último suspiro. Aquel año Víctor jugó 27 partidos y logró 4 goles.

El final de Víctor Casadesús en el RCD Mallorca

El verano de 2010 fue el punto de inflexión definitivo que marcaría el declive del Mallorca tras muchos años saboreando la gloria. La marcha del técnico y de los futbolistas más cotizados (Adúriz y Borja Valero), unido al cambio de propiedad que supuso la entrada de Llorenç Serra Ferrer como máximo accionista, supuso el epílogo de la deriva, si bien el Mallorca aún perduraría tres años más en la élite del fútbol español.

En cuanto a la trayectoria de Víctor, la llegada al banquillo de Michael Laudrup no le favoreció demasiado. A pesar de que empezó contando con él, desapareció de la titularidad en la segunda vuelta, coincidiendo con el desplome del Mallorca, que empezó una caída libre que hubiera dado con sus huesos en Segunda de no haber sido por la milagrosa victoria del Valencia en Riazor en la última jornada, gracias a un gol de … Adúriz.

En la siguiente temporada, ya en plena tormenta institucional, la temprana destitución de Laudrup trajo consigo la llegada de Joaquín Caparrós al banquillo mallorquinista. Con el vehemente técnico utrerano, Víctor alcanzó su cénit en la élite y acabó firmando su mejor temporada en la máxima categoría del balompié nacional. Así, en la temporada 2011/12, el algaidí disputó un total de 35 partidos (30 de ellos como titular), marcando 9 goles, su mejor cifra en Primera. La pena para él, como para todo el mallorquinismo, es que en la siguiente temporada, la 2012/13, se acabaría consumando el traumático descenso a Segunda.

A pesar de un inicio brillante (con 11 puntos en las primeras cinco jornadas), el equipo entró en una pésima dinámica que acabó provocando la destitución de Caparrós. Ni siquiera el nuevo regreso de Manzano, el técnico talismán, pudo evitar el desastre. Aquella temporada fue calamitosa para el equipo pero no tanto para Víctor, que anotó 8 dianas.

Sin embargo, una gran parte del mallorquinismo recuerda un episodio que pudo ser clave para lograr la permanencia: en el partido de la decimocuarta jornada, disputado en Son Moix contra el Zaragoza, rival directísimo en la zona baja de la clasificación, tuvo lugar una jugada que pudo ser decisiva. A los diez minutos el árbitro señaló un penalty a favor del Mallorca y expulsó a un futbolista del equipo maño. Cuando el especialista del equipo, el hebreo Tomer Hemed, se disponía a lanzar la pena máxima, Víctor le arrebató el balón de las manos, ante la incredulidad de su compañero y de todo el público asistente.

El resultado fue que Víctor erró el penalty y el Mallorca fue incapaz de ganar a un equipo que jugó en inferioridad casi todo el partido. Aquel día se empezó a resquebrajar la relación del delantero algaidí con la grada de Son Moix. En cualquier caso, ya con el equipo en Segunda, Víctor se acabaría marchando del Mallorca en el mercado de invierno, rumbo al Levante, que le dio la oportunidad de seguir jugando en Primera.

En definitiva, polémicas y gustos personales aparte, lo que resulta completamente irrefutable es que Víctor Casadesús es el delantero mallorquín más prolífico de la historia, el que más goles ha marcado en Primera División con la camiseta del RCD Mallorca. Tal vez alguien logre desbancarlo en un futuro pero, hasta que eso ocurra e incluso aunque ocurriera, su nombre merece un lugar destacado en la historia del Club barralet. Sirva este artículo como pequeño homenaje para ponerlo de manifiesto.

Comentarios

RCDM no se hace responsable de los comentarios de los lectores y se reserva el derecho a retirar aquellos que sean ofensivos. En cumplimiento de la legislación vigente queda registrada la dirección de Internet del autor, así como la fecha y hora de su envío.

  1. RCDM.es | Manolo Reina: «Vamos a darlo todo» dice:

    […] « ¿Sabías que Víctor Casadesús es el mallorquín que ha marcado más goles en Primera con el RCD M… […]

* Campos obligatorios

RCDM.es - Blog del Real Club Deportivo Mallorca

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su navegabilidad y experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies