¿Sabías que hay 11 futbolistas del RCD Mallorca que han ganado la Copa de Europa o la Champions League?

Marco Asensio - Champions League

La Champions League (o la Copa De Europa, como nos gusta llamarla a los nostálgicos) es, sin lugar a dudas, la competición futbolística de Clubes más prestigiosa del planeta, por el hecho de reunir a los equipos con la inercia más ganadora del Viejo Continente en la temporada precedente. Solo los elegidos tienen el inmenso placer de jugarla y únicamente un porcentaje ínfimo de todos ellos puede presumir de haberla ganado. Pues bien, hoy toca poner a prueba la memoria del mallorquinismo para tratar de acertar cuántos y qué futbolistas que en algún momento de sus carreras han defendido los colores del RCD Mallorca tienen en su palmarés el título de Copa de Europa o Champions League. A muchos quizá les sorprenda que sean un total de 11 pero quizá lo más llamativo sea conocer la identidad de cada uno de ellos, algo que vamos a ir descubriendo en las siguientes líneas.

José García Castro “Pepillo”

Pepillo era un delantero notable que, tras hincharse a meter goles con el Sevilla, fue fichado por Santiago Bernabéu para ser un suplente de garantías de Alfredo Di Stefano. A pesar de tener que vivir a la sombra del astro hispano-argentino, Pepillo dejó muestras de su capacidad goleadora ya que anotó 18 goles en los 22 partidos que pudo jugar con el Real Madrid. De hecho, pasó a la historia tras marcar 5 goles en un mismo partido (contra el Elche, en la temporada 1959/60). Además, en esa misma temporada pudo celebrar el título de campeón de la Copa de Europa, la quinta consecutiva que ganaba el Club de Chamartín. Tras una extraña cesión al River Plate argentino y dado su cada vez más escaso protagonismo en las alineaciones, Pepillo decidió abandonar el Real Madrid y fichar por el Mallorca, donde jugó dos temporadas (1962-1964), deleitando a los aficionados con sus desmarques y su facilidad para ver puerta (marcó 26 goles en 56 partidos). Los mallorquinistas de la época recuerdan especialmente el partidazo que se marcó ante su ex equipo el 30 de diciembre del año 1962. Aquel día, con un Luis Sitjar lleno a rebosar, el Mallorca goleó al Real Madrid (5-2) gracias a una actuación estelar de Pepillo, que marcó dos goles y volvió locos a los que habían sido sus compañeros meses atrás.

Darcy Silveira Dos Santos “Canario”

Este talentoso extremo brasileño eligió el RCD Mallorca como última estación de su prolífica carrera como futbolista profesional. Estuvo en la isla una sola temporada (1968/69) y, aunque apenas jugó 24 partidos oficiales, dejó destellos de su enorme calidad. Canario había destacado en el Real Madrid de finales de la década de los 50, formando una delantera antológica junto a Del Sol, Di Stefano, Puskas y Gento. Con ellos, lograron el título de la Copa de Europa (la quinta consecutiva para el Club de Chamartín) tras imponerse 7-3 al Eintracht de Frankfurt, en un partido memorable que es considerado, incluso muchos años más tarde, como la mejor final de Clubes jamás disputada.

Jesús Pereda

Al igual que Canario, nos encontramos con el caso de un futbolista que colgó las botas en el Mallorca, donde jugó durante dos temporadas (1970-1972). Chus Pereda fue uno de los mejores futbolistas españoles de la década de los 60 y uno de los pocos que ha jugado en el primer equipo tanto del Real Madrid como del FC Barcelona. Con el primero de ellos alzó el título de la Copa de Europa en 1958 (además de la Liga ese mismo año) mientras que con el Barça (donde estuvo ocho temporadas) acumuló una Copa de Ferias (el equivalente a la actual Europa League) y dos Copas del Generalísimo. Pero si por algo es recordado Pereda es por haber dado la asistencia a Marcelino en el gol que supuso la victoria en la final de la Eurocopa de 1964 frente a la antigua Unión Soviética.

Miguel Ángel Nadal

El tío de Rafa inició su carrera en los juveniles del Mallorca y se tuvo que sobreponer a la indiferencia con la que le trataron algunos entrenadores. Por suerte para él, Llorenç Serra Ferrer le reclutó muy pronto para el primer equipo, donde acabaría sentando cátedra como un potente todocampista durante cinco temporadas (1986-1991). Después de liderar al Mallorca que alcanzó la final de la Copa del Rey por primera vez en su historia, el FC Barcelona lo fichó en el verano de 1991 por una cantidad cercana a los 500 millones de las antiguas pesetas, una auténtica barbaridad en aquella época. El entonces entrenador blaugrana, el legendario Johan Cruyff, fue retrasando su posición hasta convertirlo en el defensa central titular, formando pareja en el eje de la zaga con el holandés Ronald Koeman. En Can Barça vivió una época gloriosa, ganando 5 Ligas, 2 Copas y 1 Recopa. Pero la cúspide de su carrera fue la Copa de Europa que el FC Barcelona conquistó en Wembley en el año 1992, la primera en la historia del Club blaugrana. A pesar de no jugar aquella final, Nadal fue uno de los futbolistas más utilizados por Cruyff, no solo en aquella temporada sino en las restantes. En 1998, tras pasar siete temporadas en la plantilla culé, Nadal regresaría al Mallorca para culminar su carrera de forma brillante, participando en la Champions League y, sobre todo, levantando la Copa del Rey en 2003 en el día más grande la historia del Club bermellón.

Vlada Stosic

Este centrocampista balcánico llegó al Mallorca en un momento marcadamente convulso. Coincidiendo con el mercado de invierno de la temporada 1991/92, con el equipo hundido en el sótano de la clasificación y con una profunda herida institucional que provocó la dimisión del entonces presidente Miguel Contestí, Stosic aterrizó en la isla solo unos meses después de haberse proclamado campeón de la Copa de Europa con el Estrella Roja de Belgrado, un equipo de ensueño que reunió a futbolistas superlativos como Sinisa Mihaijlovic, Robert Prosinecki o Dejan Savicevic. A pesar de que no puedo evitar el descenso a Segunda, Stosic pronto logró encandilar al Luis Sitjar con su jerarquía en el centro del campo y su maravilloso golpeo a balón parado. Recuerdo especialmente el verano de 1993, con el equipo casi desmantelado después de no haber podido ascender el año anterior. A pesar de contar con una suculenta oferta del Sporting de Gijón, Stosic renunció a jugar en Primera por defender un año más la elástica bermellona. Quizá por esa decisión Vlada Stosic ocupa un lugar de privilegio en los recuerdos de mi infancia mallorquinista.

Ricardo Serna

Este defensa central andaluz llegó al Mallorca en el epílogo de su carrera profesional. Tras formarse en el Sevilla y destacar en el primer equipo del club hispalense, Serna fichó por el FC Barcelona en el año 1988. Estuvo cuatro temporadas en Can Barça, en las que contribuyó a la conquista de 2 Ligas, 1 Copa, 1 Recopa de Europa y, además, la célebre Copa de Europa lograda en Wembley frente a la Sampdoria. Tras un paso efímero por el Deportivo, aterrizó en la isla en el verano de 1994, para formar pareja de centrales con otro veterano, el ex madridista Mino. En ambos casos, el prestigio del que venían precedidos fue un puro espejismo. El Mallorca deambuló por la zona medio baja de la tabla en Segunda durante toda la temporada. Por ello, el recuerdo que Serna dejó en el mallorquinismo fue más que decepcionante.

Iván Campo

En el verano de 1997, justo después de haber ascendido a Primera tras una taquicárdica promoción contra el Rayo Vallecano, el Mallorca efectuó una de las operaciones de mercado más destacadas en toda la historia del Club. Aprovechando una opción de compra obligatoria que se había incluido, en caso de ascenso, en el contrato de cesión de Pepe Gálvez, formalizado la temporada precedente, llegaron del Valencia, de una sola tacada y a un precio casi simbólico, cinco futbolistas que habían sido descartados por Jorge Valdano, el entonces máximo responsable técnico del equipo che. Uno de esos futbolistas era Iván Campo, un central expeditivo que apenas había tenido oportunidad de lucirse en Mestalla. Desde el primer partido Iván forjó una conexión brutal con el mallorquinismo, favorecida por su personalidad en el campo y, cómo no, la espectacular temporada que hizo el equipo entrenado por Héctor Raúl Cúper. El problema es que, de todos los jugadores que llegaron desde la capital del Turia, el único que no lo hizo en propiedad fue precisamente Iván Campo. Por eso mismo, una vez acabada la temporada, el gran beneficiado de su temporada sobresaliente como bermellón fue el Valencia, que lo traspasó al Real Madrid por una cantidad superior a los 1.000 millones de las antiguas pesetas. En el club blanco atravesó por severos problemas de adaptación pero finalmente logró mostrar sus credenciales, especialmente en le temporada 1999/2000, contribuyendo de forma decisiva a la consecución de la Champions League, tras ganar la final precisamente al Valencia, formando una tripleta de centrales que Vicente Del Bosque ideó junto a Iván Helguera y Aitor Karanka.

Santi Ezquerro

Tras jugar en el Mallorca la segunda vuelta de la temporada 1997/98, cedido por el Atlético de Madrid, destacando por sus goles y su implicación, Ezquerro fichó por el Athletic de Bilbao, donde estuvo a lo largo de siete temporadas. En el año 2005 firmó por el FC Barcelona y, si bien tuvo un papel testimonial en el equipo, pudo engordar su palmarés, especialmente gracias a la Champions League que los blaugranas alzaron en 2006 tras vencer al Arsenal en el Parque de los Príncipes, con un destacado papel de otro ex mallorquinista del que hablaremos tras el salto de línea.

Samuel Eto’o

El mejor futbolista que ha vestido la camiseta del Mallorca en sus más de 100 años de historia tiene curiosamente el honor de haber ganado la Champions League con los dos grandes del fútbol español, a pesar de que muchos ponen en duda el citado logro puesto que, en su época en el Real Madrid, antes de aterrizar en la isla, apenas tuvo protagonismo. Eso sí, en la temporada 1999/2000, Eto’o participó en 53 minutos repartidos en tres encuentros de la primera fase, poco antes de salir cedido al RCD Espanyol, donde también sufrió un calvario en forma de ostracismo. En definitiva, no es descabellado considerarlo como miembro de la plantilla merengue que acabó proclamándose campeona de la Champions a finales de esa temporada. En cualquier caso, el bueno de Samuel pudo saborear las mieles de la gloria de la máxima competición continental con el FC Barcelona, hasta en dos ocasiones (2006 y 2009), con un protagonismo estelar ya que participó de forma muy activa en ambos títulos, marcando goles decisivos en ambas finales. La guinda a su especial idilio con la Champions llegaría un año más tarde (2010) al proclamarse nuevamente campeón, esta vez defendiendo los colores del Inter de Milán, con Jose Mourinho de entrenador.

Finidi George

En el verano del año 2000, Mateu Alemany esbozó y ejecutó una de esas jugadas maestras a las que nos tenía acostumbrado, al fichar al extremo nigeriano Finidi George, aprovechando la necesidad de su anterior equipo, el Betis, de liberar su alta ficha después de descender a Segunda División la temporada recién finalizada. Posiblemente sea uno de los fichajes de mayor prestigio que recuerdo en la historia moderna del RCD Mallorca. No en vano, estamos hablando de un futbolista por el que escasamente cuatro antes se habían peleado alguno de los mejores clubes europeos, entre ellos, Real Madrid y FC Barcelona, deslumbrados ante el espectacular rendimiento que había ofrecido los años precedentes galopando en la banda derecha del Ajax de Amsterdam. Con el equipo holandés, entonces dirigido por un primerizo Louis Van Gaal, acumuló toda clase de títulos domésticos y, además, tocó la gloria al ganar la Champions League en el año 1995, tras vencer en la final, contra todo pronóstico, al Milan de Fabio Capello, gracias a un gol de Patrick Kluivert a cinco minutos del final.

Marco Asensio

El talentoso futbolista de Calvià, forjado en la factoría de Son Bibiloni, fue traspasado al Real Madrid a finales de 2014. Tras jugar cedido en el Mallorca lo que quedaba de temporada y en el Espanyol al año siguiente, debutó con la camiseta blanca en la temporada 2015/16. Desde el primer momento, su fútbol encandiló a la siempre exigente afición del Bernabéu. De hecho, su bautismo merengue no pudo ser más prolífico puesto que alzó el título de Champions League, de forma consecutiva, en 2017 y 2018, participando de forma activa en ambos logros. De esta forma, logró superar a Miguel Ángel Nadal como el futbolista mallorquín con un palmarés más lustroso, ya que ganó el máximo título continental por partida doble y, además, a una edad más temprana que la del manacorí.

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