Este domingo, después de disfrutar del Atlético – Mallorca en el Vicente Calderón, gocé de la fortuna de acudir a la zona mixta del estadio acreditado por mi periódico. Ahí, además de atender a los tres jugadores colchoneros que, por rigor, salen a hablar con los medios, tuve la oportunidad de hablar con prácticamente todos los futbolistas bermellones.

Más allá de las preguntas de rigor sobre el encuentro, pude percatarme de una serie de detalles que sólo de ese modo puedes descubrir. Así, por ejemplo, me llamó la atención la extrema timidez de Hemed. Le sorprendió, primero, que le llamara para hablar con él; accedió, encantado, aunque me dijo que sólo en inglés. De hecho, su inglés dejaba mucho que desear, casi tanto como el mío, pero fue suficiente para entendernos. Y el tono en el que hablaba, así como las palabras que usaba, me sirvieron para sacar dos conclusiones: es muy, muy tímido, y está muy, muy contento de estar en el Mallorca. Dos condiciones que terminé de confirmar cuando le comenté que estaba ganándose a la afición mallorquinista con sus goles y su continua lucha.

Menos me sorprendió la actitud de Pau Cendrós. Por todos es conocido que el mallorquín es un cachondo, y en la zona mixta no lo fue menos. Se paró a hablar con todos, le gastó alguna broma a un grupo de periodistas nipones que andaba por ahí, y a la hora de atender a mis preguntas lo hizo encantado, alternando respuestas serias sobre el empate cosechado con alguna que otra coña, siempre en mallorquín, sobre su actuación en el Calderón. Eso sí, muy emotivo se puso cuando llegó el turno de hablar de Simoncelli. No es por tirar de un tópico, pero es cierto que se le vio afectado.

También en tono bromista estuvo Ramis. Empezó muy mosqueado, jurando y perjurando que el penalti que le señalaron no lo era “de ninguna de las maneras”, e incluso asegurando que los jugadores del Atlético habían intentado engañar al colegiado durante todo el partido. Sin embargo, a medida que las preguntas avanzaron fue cambiando de humor, para terminar vacilando a Chico, que se había tenido que retirar por una lesión, del que dijo que todo había sido cuento, que estaba cansado y no sabía cómo retirarse, “y si no mírale, qué rápido ha recuperado el color”, justo cuando pasaba por detrás de nosotros. Todo, por supuesto, en tono irónico.

Pero sin duda el mejor en ese sentido, y el que más me sorprendió, fue Fernando Tissone. Todo un jugón. Fue el último con el que hablé; de hecho, pensaba que se me había escapado, hasta que vi que no, que estaba “escondido” detrás de unos muros con un grupo de chicos y, sobre todo, chicas, que parecían ser compatriotas.

Tras llamarle un par de veces vino encantado, me saludó alegre, y se mostró muy, muy ilusionado durante la conversación. Mientras hablaba conmigo, tuvo tiempo de bromear un par de ocasiones con el Chori, de saludar a otras chicas que había por ahí, y de asegurar que es muy feliz de jugar en el Mallorca –aunque aún le falta adaptar un poco más su juego, acostumbrado al calcio- y sobre todo de vivir en la isla, “donde hay mucho sol, que es lo que me gusta, la gente es muy simpática, y está lleno de chicas bonitas”. Un picador, vamos.

También me sorprendieron, en otro sentido, las palabras de Tejera. Fue el primero en pasar por la zona mixta, visiblemente afectado. No en vano, fue sustituido en el descanso. Aseguró que había sido por decisión técnica, que no tenía ninguna molestia, pero que no estaba molesto con Caparrós, antes al contrario. Él era el primero que era consciente de que las cosas no le habían salido bien a nivel individual, y por eso vio lógico que el técnico le sustituyera en el descanso. Se mostró, eso sí, satisfecho por el empate logrado, esperando que el próximo día las cosas le funcionaran mejor.

Y otro que destacó por su capacidad oral, y eso que coincidimos justo en el momento en el que Aki se abrazaba y fotografiaba con el conjunto de periodistas nipones, fue Emilio N’Sue. Se nota que el canterano es un futbolista maduro y de un peso muy importante en la plantilla. Destacó que el punto había sido bueno, que el equipo había trabajado muchísimo, aunque estuviera un poco espeso en ataque, y que él no había tenido una de sus mejores actuaciones, aunque no paró de batallar.

Y dejó un mensaje para la ilusión: el miércoles van a ir con todo para sumar los tres puntos ante el Sporting, que servirían para confirmar los dos últimos empates logrados. Porque “ya es hora de ganar”.

Comentarios

RCDM no se hace responsable de los comentarios de los lectores y se reserva el derecho a retirar aquellos que sean ofensivos. En cumplimiento de la legislación vigente queda registrada la dirección de Internet del autor, así como la fecha y hora de su envío.

  1. Toni Ramis dice:

    Menudo artículo, muy, muy curioso. ¡Me ha gustado muchísimo!

  2. moe dice:

    Gran historia. Es bueno ver la dimensión personal de nuestros jugadores. Enhorabuena y ojalá puedas hacerlo nuevamente de vez en cuando.

* Campos obligatorios

RCDM.es - El Blog del aficionado Mallorquinista

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su navegabilidad y experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies