Foto: LaLiga

Ficha técnica

Sevilla Atlético: Caro; Carmona, Bernardo Cruz (Álex Muñoz, 68'), Diego González, Matos; Yan Eteki (Cotán, 58'), Fede San Emeterio, Borja Lasso, Pozo (Carrillo, 69'); Marc Gual, Ivi.

R.C.D. Mallorca: Santamaría; Campabadal, Yuste, Pleguezuelo, Oriol; Álex Vallejo, Culio (Zdjelar, 70'), Moutinho (Lekić, 80'), Angeliño; Lago Junior (Pol Roigé, 75'), Brandon.

Árbitro: Óliver de la Fuente Ramos (Comité de Castilla y León) amonestó a los locales Bernardo y Fede San Emeterio y a los visitantes Oriol, Culio, Moutinho, Lago y Pol Roigé.

Goles: (0-1): Brandon, 31' (p.); (0-2): Moutinho, 54'; (1-2): Ivi, 55'; (1-3): Moutinho, 63'; (2-3): Ivi, 85' (p.).

Incidencias: Partido correspondiente a la 36ª jornada del Campeonato Nacional de Liga de Segunda División disputado en el Ramón Sánchez-Pizjuán ante 2.264 espectadores.

Resumen

El Mallorca consiguió en Sevilla la segunda victoria como visitante de la temporada después de doblegar al filial del equipo de Jorge Sampaoli en el encuentro que cerraba la sesión dominical de la trigésimo sexta jornada de la Liga 1|2|3 con un punto de emoción final tras afrontar los últimos diez minutos con una renta mínima. Brandon Thomas logró volver a anotar (no lo hacía desde el enfrentamiento de la primera vuelta contra los de Nervión) y junto al doblete de un Moutinho estelar se consiguieron los tantos necesarios para volver a ganar por primera vez en dos meses y medio y romper una sequía escandalosa y que ya parece irreversible a pesar de este triunfo.

Los discípulos de Sergi Barjuan empezaron la contienda con ganas y agresivos, mostrando lo que más se les había reprochado desde la salida de Fernando Vázquez. Se vio a los jugadores beligerantes y se acabó notando en el casillero de amarillas, con los bermellones casi triplicando a sus rivales en este aspecto aunque muchas de las amonestaciones fueron innecesarias y cerca de resultar mortales. Los visitantes consiguieron el control absoluto del balón pero en la parcela ofensiva se mostraron totalmente ineficaces y no pusieron en apuros al meta local en los primeros minutos en parte por culpa de su propio juego sucio que trababa el encuentro y no permitía un dominio claro de ninguno de los equipos.

El primer gol llegó de la única manera posible: en una jugada aislada Brandon se internó en el área y se dejó caer a la mínima que notó el contacto con Bernardo pocos minutos después de que el colegiado no viese unas manos claras de Pleguezuelo en su propia área. El delantero de Cala d'Or vio como el cielo se le abría, cinco meses de sequía que podían acabar con una tromba de agua que caería sobre el mismo escenario en el que perforó una red con el primer equipo del Mallorca, en la vuelta de los 1/8 de la Copa 12/13 con Caparrós. Once metros le separaban de abandonar los fantasmas y volver a creer. E hizo lo que tenía que hacer: raso y a la izquierda engañó a José Antonio Caro para adelantar a su equipo. Suficiente para llegar al descanso con ventaja a pesar de acabar pidiendo la hora.

El segundo tiempo tuvo un acento caótico que llegó a beneficiarle en un escenario en el que se supo imponer. A los diez minutos de la reanudación Moutinho agarró el esférico escorado en la izquierda en la línea de tres cuartos y se fue centrando para enchufar un misil que impactó en el larguero para posteriormente rebotar dentro del arco local y poner tierra de por medio. Un minuto después Ivi calcaba la jugada por la derecha con un gol fantasma que sirvió para recortar distancia y meter miedo a los rojinegros. El partido pasó a tierra de nadie a partir de ese momento, pero gracias a una carrera por la izquierda otra vez de Brandon y una genialidad de pase que dejó a Moutinho solo en el punto de penalti, el suizo pudo enganchar el cuero en la escuadra y dejar casi sentenciado el encuentro a falta de poco menos de media hora para el final.

Los barralets se replegaron atrás en vista del margen del que disponían y pudieron repartir por primera vez en mucho tiempo los cambios en función del cansancio y no exclusivamente por rendimiento, una gran señal. Los cachorros de Diego Martínez se lanzaron al ataque y cerca del 85' Campabadal derribó a José Joaquín Matos en el área e Ivi asumió rápidamente la responsabilidad de lanzar la pena máxima entre protestas de sus propios compañeros. El madrileño la materializó y abrió esperanzas entre su hinchada, pero no fueron capaces de generar ocasiones en los últimos instantes y los tres puntos volaron a Mallorca.

Las esperanzas siguen siendo muy reducidas, pero una victoria siempre es un estímulo para la afición mallorquinista, que ve la permanencia dos puntos más cerca que hace una semana y aprecia una brecha de "solo" seis puntos. En cualquier caso, todo milagro pasa por ganar el sábado en Son Moix al Elche, un equipo en caída libre que solo ha conseguido vencer en uno de sus últimos seis partidos y no consigue hacerlo como visitante desde mediados de marzo, en su salida a Tarragona. Encadenar el segundo triunfo consecutivo significaría dejar a los ilicitanos a 3 unidades y empezar a asomar en las posiciones altas del vagón de cola de Segunda. El sábado sí que es una final.

 

Comentarios

RCDM no se hace responsable de los comentarios de los lectores y se reserva el derecho a retirar aquellos que sean ofensivos. En cumplimiento de la legislación vigente queda registrada la dirección de Internet del autor, así como la fecha y hora de su envío.

  1. Xisco dice:

    Esta victoria nos permite volver a creer. El problema es que no tenemos margen de error.

* Campos obligatorios

RCDM.es - El Blog del aficionado Mallorquinista

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su navegabilidad y experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.