Foto: RCD Mallorca

Ficha técnica

R.C.D. Mallorca:  Reina; Joan Sastre, Raíllo, Xisco Campos, Bonilla; Pedraza, Pol, Damià, Àlex López; Cedric, Lago.

También jugaron: Álex Serrano, Bryan Reyna, Abdon Prats, Pierre, Cano, José Ángel, Salinas, Jony y Miguel Núñez.

Sevilla Atlético: Caro; Carmona, Konyk, Curro, Genaro; Aburjania, Yan Eteki, Carlos Fernández, Pozo, Felipe; Marc Gual.

También jugaron: Boutobba, Cantalapiedra, Vázquez, Mena, Juanje, Núñez y Carrillo.

Árbitro: Sureda Cuenca (Comité balear).

Goles: (0-1): Marc Gual, 26'; (1-1): Lago Junior de penalti, 45'.

Tanda de penaltis: (1-0): Marca Jony; (1-1): Marca Javi Vázquez; (1-1): Para Caro; (1-1): Para Reina; (1-1): Falla Cano; (1-2): Marca Juanje; (2-2): Marca Salinas; (2-3): Marca Boutobba; (3-3): Marca Abdon; (3-3): Falla Cantalapiedra; (4-3): Marca Bryan Reyna; (4-3): Para Manolo Reina y el RCD Mallorca campeón.

Incidentes: Partido correspondiente al 42º Roc Hotels Ciutat de Palma disputado en el Estadi Municipal de Son Moix ante 4.021 personas. Cuarenta minutos antes del pitido inicial, se presentó la primera plantilla del RCD Mallorca 2017/18, que luchará por devolver al club a la Segunda División A. Fue el primer acto en este estadio con la actual distribución de gradas, lo que provocó desconcierto entre algunos reubicados desde sol y fondo sur que buscaban su nueva localización.

Resumen

El Mallorca se proclamó por novena vez como campeón del Ciutat de Palma después de vencer en los penaltis a un rocoso Sevilla Atlético, que supo aprovecharse de los errores y despistes que le cedieron los locales, siempre combativos y llegando a la meta de Caro en ocasiones con más corazón que ideas. Al final, se impuso la veteranía y la experiencia sobre los adolescentes e intimidables sevillistas, quienes se amilanaron ante los Supporters en los lanzamientos de los once metros, convirtiéndose de esta manera en el trofeo que sí que ganó la afición, jugando un papel psicológico fundamental, con el que el Mallorca ganará muchos puntos si este se prolonga durante todo el año.

El ambiente de presentaciones y festejos cogió desprevenido al Sevilla Atlético, que sufrió un vendaval rojinegro el primer cuarto de hora, con todo el juego volcado sobre el campo defendido por los hispalenses. Las ocasiones, si es que en algún momento llegaron a existir en este periodo, fueron muy tibias y no reflejaron el dominio desplegado por los de Vicente Moreno, ovacionados en diversas ocasiones por todos los asistentes, quienes jugaban al límite de lo que se podían permitir, sufriendo en el juego de toque largo debido a la altísima presión de los rojiblancos. Justo entonces, en el punto álgido de juego, los mallorquinistas se desplomaron y el esférico se precipitaba a una velocidad vertiginosa hacia la portería de Manolo Reina. A raíz de este cambio, los de Tevenet se encontraron con infinidad de saques de esquina a favor, desde donde sobrepasado el ecuador del primer tiempo Marc Gual remató con agonía un centro de Curro que penetró el arco local y terminó por romper la virginidad de Reina.

Este tanto desequilibró mentalmente a los mallorquinistas, que parecían con una carga extra sobre sus hombros desde entonces, como si no se esperasen el gol, como si no creyesen que pudiese ser posible encajar. Sí que es verdad que el balón se volcó encima de Caro, con un juego incisivo por banda que permitía encontrar algún ángulo de tiro, por deficiente que fuese, por lo que el empate solo pudo llegar a balón parado. Al filo del descanso, Cedric fue agarrado por Genaro como si le quisiese empotrar contra la vacía, tranquila, silenciosa y solitaria tribuna sol. Lago Junior, en su partido más flojo de toda la pretemporada, transformó el tiro en el 1-1.

A la salida del vestuario, se percibió de seguida la proximidad del inicio de Liga, y no porque los Berros estuviesen excitados -es decir, más de lo normal-, sino porque no se realizó más de un cambio, adaptándose tanto Vicente Moreno como Luis García Tevenet a la normativa oficial de la LFP y la RFEF. Como ambos técnicos decidieron esperar a dar entrada a nuevos jugadores y las sustituciones se iban realizando cada cinco minutos, fue imposible que se definiera un patrón claro sobre el campo más allá del juego sucio y agresivo aplicado por los cachorros del Pizjuán, que acabaron dejando con molestias a Lago Junior cerca de la hora de partido, lo que precipitó su sustitución más por precaución que por gravedad. Solo al final se pudo vislumbrar algo de peligro, con los dos equipos más metidos en lo que pudiese pasar después del partido que no en tratar de cerrarlo, cuando gran parte de la afición, también más preocupada por que pudiese haber una prórroga que no por ganar el trofeo, se hacía del que atacaba para acabar de una vez el encuentro. Tanto anadaluces como baleares tuvieron sus oportunidades, pero la inmensa mayoría de estas llegadas postreras se marchó por línea de fondo. Pero para mayor gloria de los que tenían prisa, se anunció la tanda de penaltis.

Y dirán ustedes que dedicarse a tirar estos pelotazos en la pretemporada es una soberana tontería, irrelevante a más no poder. Pero eso será porque no pudieron ver la magia que unió al fondo norte con Manolo Reina, parecía que una fuerza inmensa sobrevolaba Son Moix y llevaba en volandas al arquero malacitano para convertirse en el héroe que evitase que un filial inscribiese su nombre en el palmarés de un torneo histórico, porque al final acabó por ser una cruzada contra el fútbol moderno. Y esta alianza, surgida de lo que para muchos es una pérdida de tiempos a estas alturas, que puede hacernos muy fuertes en Liga, consiguió que los sevillistas errasen hasta la mitad de sus lanzamientos para que el Ciutat de Palma se quedase en casa. No sin sufrimiento, eso sí, porque a falta de una ronda para cerrar las cinco obligatorias, el Mallorca iba por debajo en el marcador, pero dos aciertos propios y dos errores ajenos consecutivos acabaron por decantar la balanza hacia nuestro lado.

Se cierra de este modo la pretemporada 2017 del RCD Mallorca, con 6 victorias (Poblense, Constància, Formentera, Rayo Majadahonda, Toledo y Lugo) y este empate, que seremos positivistas y convertiremos en triunfo también, porque para esto están las tandas de penaltis. Ni un solo equipo, ni de los dos de Tercera, ni de los tres de Segunda B, ni de los otros dos de Segunda A ha conseguido ser superior a los isleños, que ahora deberán andarse con los pies de plomo la próxima semana en la primera jornada de Liga: fuera de casa, contra un filial, recién ascendido y al mediodía. Se han juntado absolutamente todos los ingredientes para que estalle la tragedia, pero si llegase la victoria, serían tantas maldiciones las que se romperían que la ascensión hacia los cielos ya sería imparable. Con superioridad o no, esperemos que llegue.

Ruedas de prensa

Escucha la rueda de prensa de Vicente Moreno

Escucha la rueda de prensa de Luis García Tevenet

Presentación previa al partido

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