Foto: RCD Mallorca

Ficha técnica

R.C.D. Mallorca: Reina; Sastre, Xisco Campos, Raíllo, Ferran Giner (Bryan Reyna, 75'); Lago, Damià, Pedraza (Bonilla, 51'), Cano (Cedric, 65'), Salva Sevilla; Abdon.

Hércules C.F.: Falcón; Juanjo, Santamaría, Samu, Peña; Checa, Pepelu, Chechu (Salinas, 90'), Gaspar (Connor, 75'), Juli (Navarrete, 66'); Carlos.

Árbitro: Albert Ávalos Martos (Comité catalán) amonestó a los locales Reina, Sevilla, Xisco Campos y Raíllo y a los visitantes Chechu, Juanjo, Falcón, Gaspar, Pepelu, Checa y Buigues.

Goles: (1-0): Abdon de penalti, 22'; (1-1): Chechu, 45'.

Incidencias: Partido correspondiente a la duodécima jornada del grupo 3 de la Segunda División B disputado en Son Moix ante 6.132 espectadores, un centenar de ellos visitantes acotados en su zona. El Hércules se retrasó en su salida al campo antes del pitido inicial, lo que causó un retraso de cuatro minutos en el inicio del encuentro y por lo que deberán afrontar una multa de hasta 3.000€. Antes del partido se guardó un respetuoso minuto de silencio en memoria de Andreu Gonzálvez 'Mallorqueta', fallecido el pasado domingo.

Resumen

El Mallorca ha vuelto a dejarse puntos después de empatar a un gol en Son Moix frente al Hércules de Alicante, equipo al que le sobra la coletilla de "Club de fútbol", porque a la isla han venido a hacer de todo menos a jugar a fútbol: pegar patadas, fingir lesiones, reírse del árbitro y, en definitiva, perder tiempo como si en rascar un mísero punto de Son Moix les fuese el Princesa de Asturias. Un comportamiento indigno de deportistas que se presumen profesionales que encima se ha visto recompensado no sin la ayuda del colegiado, complaciente con esa actitud, sin que los bermellones pudieran hacer nada.

El partido empezaba muy bien para los rojinegros, quienes se presentaban en Son Moix con un once muy novedoso en el que entraron Salva Sevilla y Cano y se retrasó a Giner hasta el lateral izquierdo, lo que dejó a Bonilla en el banquillo. Ya sea por desconcierto alicantino o por adrenalina mallorquina, los primera parte fue dominio de los de Vicente Moreno, que esta vez asumió los mandos del partido y se lanzó al ataque desde el primer minuto, recibiendo la recompensa de las ocasiones muy pronto: al cuarto de hora ya habían tenido el gol en sus botas Abdon quedándose solo pero cruzándola demasiado y Sastre con un centro desde la banda que se envenenó y puso en apuros a Falcón.

Poco después, en el minuto veinte, Lago Junior se aprovechó de un balón aéreo para dejar plantado a Juanjo, más centrado en buscar problemas que en jugar, tirar hacia la portería y provocar un córner cuando ya estaba del arco. Salva Sevilla fue el encargado de botarlo con la perfecta elegancia de siempre, teledirigido y sin alteraciones hasta que a Mikel Santamaría, defensor visitante, le dio por despejarlo. Lo más curioso de todo es que le pegó un complejo de Pau Gasol y echó el esférico con un manotazo, penalti claro. Y a partir de ahí, sin dudas, galones a la bestia de Artà. Era él contra la ansiedad, Abdon tenía en frente al fantasma del nerviosismo que le llevaba acosando más de un mes, veinticinco días sin romper la virginidad de la red y sin notar a Cano sobre sus hombros. Demasiado tiempo para alguien como él, por lo que hizo que su infortunio acabase con un tiro raso pero directo a la derecha, embrujando al meta, que se fue disparado hacia el lado opuesto. Sexto gol en Liga y adios fantasmas.

El Mallorca ya se había puesto por delante -vaya novedad- y decidió que había llegado el momento de tirarse atrás y pasar a ver en el descanso lo que se hacía después. Esto hizo que el balón pasase a estar controlado por los blanquiazules, quienes a base de tantear encontraron una alfombra impoluta por la derecha de su ataque, donde Ferran Giner fue barrido y pasó unos minutos muy malos viendo cómo los atacantes rivales le pasaban por todo sin saber hacer nada, así que se propuso aguantar hasta el intermedio, pero cuando el partido ya se encontraba en el tiempo de descuento y el alborayense cerca de pedir la baja psicológica, Chechu le desmontó con un pase en profundidad que recogió Gaspar y no desaprovechó para convertirse en el cuarto jugador que bate a Reina. Un gol que hacía mucho daño por el momento y por el fondo, porque estábamos muy poco acostumbrados a que alguien se atreviese a igualarnos y ahora se atrevían a hacerlo.

El daño que se estaba autoprovocando Vicente Moreno con la posición de Giner era más que evidente, así que Bonilla se tuvo que poner a calentar durante todo el descanso, con tanta urgencia que no pudo asistir a la charla del técnico que se le tuvo que reproducir con la segunda parte ya en marcha, antes de entrar en sustitución de Pedraza a los cinco minutos. Este cambio fue clave para parar la sangría que estaba sufriendo en la zaga el equipo balear y recuperarse moralmente para volver a lanzarse hacia arriba en búsqueda del gol de la victoria, y para encontrarlo se pusieron todas las ganas y todo el corazón, pero hay muchas cosas contra las que no se puede luchar. Es imposible batir con fútbol y dignidad a una marrullería que es ajena a cualquier táctica pero que igualmente deja claro el complejo de inferioridad con el que se presentaron aquí los visitantes, una miseria que su afición no se merece.

El primero que se puso a desprestigiar lo que un partido entre dos grandes de la categoría debería representar fue Juanjo Nieto, desagradecido al club que le dio la oportunidad de salir de Son Malferit y darse a conocer bajo los focos de Segunda División, se metió a pegar patadas aéreas a ex compañeros para encima simular que le habían agredido. Y como lo hizo él, le siguieron todos sus compañeros para cortar el ritmo del encuentro cada vez que el Mallorca se aproximaba mínimamente -con más voluntad que ideas- al arco de Falcón. Cuando encontraban el momento para hacerlo y parecía que todo debía ir bien, falló el medio campo tan artificial que se había aparecido con todos los experimentos del día: Cano estuvo incómodo con Sevilla, Giner no se volvió a recuperar y Damià parecía que estaba actuando en una ópera bufa; el equipo flaqueaba justo donde tenía metidos a más de la mitad de jugadores.

Moreno decidió salir del atasco invirtiendo plazas del centro del campo en atacantes, por lo que dio entrada a Cedric por Cano, acomodando a Salva y abriendo alternativas a un Abdon que volvía a no estar fino. La lástima es que aunque el nigeriano tuvo su mejor partido de la temporada, volvió a ofrecer menos que algunos recogepelotas y todo el ataque siguió esa línea. A pesar de tener todo el control (a parte de algunas contras rivales muy puntuales), el gol no llegó nunca de esa manera tan desesperada y Falcón no pasó problemas en ningún momento más allá de las dos faltas laterales que chutó Salva Sevilla, a parte de eso, nada de nada quitando la voluntad. También se tiene que decir que para ser justos se tendría que haber añadido media hora como mínimo, porque no se jugó nada en toda la segunda parte con Barragán incitando al "muera el fútbol, viva la vergüenza" por el que se rigió el leitmotiv del partido.

La realidad que nos deja este empate es que estamos un punto más cerca del objetivo y todos los equipos siguen suspirando soñando ser como nosotros aunque se quiera disfrazar de estado de crisis a pesar de ser incluso el mejor equipo del grupo 3 aunque solo contásemos los últimos cinco partidos. Es evidente que hay carencias, esto es Segunda B, pero la clasificación no debe hacer que perdamos toda la humildad que nos golpeó en Miranda y valorar todo lo que se ha conseguido sacar porque nos ha llevado a donde estamos. Hay que mantener la calma y llevar el sacrificio hasta donde se pueda para poder batir el domingo al Valencia Mestalla otra vez en Palma y afianzarse en el liderato.

Ruedas de prensa:

Escucha la rueda de prensa de Vicente Moreno

Escucha la rueda de prensa de Claudio Barragán

 

El 1x1

Reina: 7; Paró como pudo.

Joan Sastre: 7; Dio lo que tuvo.

Xisco Campos: 7; Capitaneó.

Raíllo: 8; Evitó la derrota.

Giner: 4; Se le dejó vendido.

Damià: 3; Desesperante.

Pedraza: 5; Sabor amargo.

Cano: 4; Mal colocado.

Salva Sevilla: 7; Sacó liderazgo.

Lago: 6; Corrió, pero sin buen final.

Abdon: 7; Debe ganar confianza.

Sustituciones:

Bonilla: 8; Tapón milagroso.

Cedric: 4; En su línea.

Bryan Reyna: 6; Activó el movimiento.

Comentarios

RCDM no se hace responsable de los comentarios de los lectores y se reserva el derecho a retirar aquellos que sean ofensivos. En cumplimiento de la legislación vigente queda registrada la dirección de Internet del autor, así como la fecha y hora de su envío.

  1. Rafel dice:

    Me hace gracia el Cedric “en su línea” jaja Aunque coincido plenamente. Igual con el desastre de Damià en los últimos partidos.

    Quizás hoy pondría menos a Lago y Abdón.

* Campos obligatorios

RCDM.es - El Blog del aficionado Mallorquinista

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su navegabilidad y experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies