Foto: RCD Mallorca

Ficha técnica

R.C.D. Mallorca: Reina; Fran Gámez, Xisco Campos, Raillo, Salva Ruiz; Aridai (Pablo Valcarce, 70'), Pedraza (Faurlín, 78'), Salva Sevilla, Lago Junior; Carlos Castro (Baba, 60'), Abdon Prats.

C.A. Osasuna: Juan Pérez; Nacho Vidal, Unai García, David García, Clerc; Oier, Íñigo Pérez, Kike Barja (Juan Villar, 62'), Roberto Torres, Miguel Olavide (Imanol García, 76'); David Rodríguez (Brandon, 70').

Árbitro: Dámaso Arcediano Monescillo (Comité castellano-manchego) amonestó a los locales Lago Junior, Carlos Castro, Fran Gámez, Xisco Campos y Manolo Reina y al visitante Oier Sanjurjo.

Goles: (1-0): Abdon de penalti, 44'.

Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada del Campeonato de Liga de Segunda División A, disputado en Son Moix ante 9.450 aficionados, quienes guardaron un respetuoso y emotivo minuto de silencio en memoria de Pedro Colombàs, pieza fundamental en el surgimiento de la Federació de Penyes y el nacimiento del mallorquinismo moderno.

 

Resumen

El Mallorca estrena una nueva vida en el fútbol profesional con una cara totalmente lavada en comparación con su último paso por la Segunda División en todos los aspectos, pues la escuadra balear ha arrancado el curso con un triunfo ante Osasuna en el que fue superior en todas las facetas, mereciéndose el triunfo tanto por acierto como por juego y además creando unas sinergias arrolladoras con la grada, un elemento que hizo jugar a los de casa con superioridad y convirtió un campo típicamente frío como Son Moix en una olla a presión que llevó en volandas a los primeros tres puntos para los de Vicente Moreno, que dirigirá durante esta semana a un equipo instalado en play-off, lo que no consiguieron hacer ninguno de sus hasta nueve predecesores en el cargo. Le ha bastado un partido por 168 del resto.

Mallorca y Osasuna se daban cita en Son Moix para disputar un encuentro de sensaciones difusas, con ninguno de los dos equipos teniendo un discurso oficial claro respecto al objetivo de esta campaña después de los precedentes con los que llegan ambos clubes, un dubitativismo que se ha roto en el momento en el que el balón se ha puesto a dictar sentencia, puesto que los bermellones fueron claros desde el primer momento en sus intenciones, saliendo al ataque con la pólvora de Carlos Castro y Abdon y reflejándolo luego en el césped, monopolizando todas las ocasiones del encuentro, que aunque tendieran a ser flojas y por abajo marcaban el camino a seguir mientras el contrincante no sabía por dónde ni cómo reaccionar, un inicio con desventaja que se convirtió en un lastre que después arrastró durante los noventa minutos.

Los barralets, de hecho, salieron con tanta fuerza que su mejor momento llegaría al cuarto de hora de partido, cuando harían temblar Navarra con una serie de aproximaciones que mantuvieron en tensión permanente a la zaga osasunista, hoy con la segunda equipación conmemorativa de los Sanfermines, gracias en parte a los hasta cinco saques de esquina de los que dispusieron los mallorquines en apenas tres minutos, un arreón que se vio frenado por una irrupción desmedida del colegiado, que empezó a mostrar cartulinas a los jugadores locales a partir de un criterio muy estricto -hasta amonestando a Carlos Castro por simular un penalti que Son Moix rugió-, un hecho que a la fuerza marcó el juego de los rojinegros, menos contundente a partir de ahí pero sin verse superado en ningún momento por el de Osasuna, que se limitaba a disparos a la desesperada o de manera más que puntual desde la frontal que en ninguno de los casos llegaba a apuntar al arco defendido por Manolo Reina.

Este corte de ritmo fue perjudicial para los bermellones hasta el punto de que no volvieron a reaccionar en la parcela ofensiva hasta que la recta final del primer tiempo estaba bien instalada, cuando Salva Sevilla se decidía a disparar, no con mucho acierto pero allanando el camino para la siguiente jugada, en la que Unai García -el mismo de la acción sobre Carlos Castro- cometería un penalti otra vez sobre Carlos Castro que se encargaría de anotar Abdon Prats, engañando al portero de Osasuna Promesas Juan Pérez, lanzándolo por la izquierda, tanto que elevaba el 1-0 al marcador de Son Moix en el final de una primera parte que deparó, si estuviéramos hablando de toros, una salida a hombros de los jugadores mallorquinistas del ruedo, una retirada que no fue tan agradable para Arcediano Monescillo, a quien el penalti no absolvía.

En la segunda parte el Mallorca se reafirmó en la seriedad mostrada durante los primeros cuarenta y cinco minutos, lanzando el mensaje a una grada poblada por algo más de nueve mil personas de que lo que habían presenciado no era un espejismo y con el hándicap de tener que defender el resultado, una circunstancia que los insulares supieron trabajarse con seriedad y profesionalidad, unas virtudes que hacen que el proyecto bermellón recién destapado ya emita unos aromas muy agradables y que llenan de confianza para afrontar la siempre larga Liga de Segunda, puesto que se conviertieron en una roca para un Osasuna que, todo sea dicho, se presentaba con bajas sensibles en la portería, con los dos porteros del primer equipo lesionados, y en la delantera, donde jugó David Rodríguez -tercer delantero del equipo el año pasado- por la sanción de Xisco y la marcha de Quique al Deportivo.

Los de la Comunidad Foral estuvieron negados de la línea de medios para arriba, y buena muestra de ello es que realizaron la mitad de disparos que los baleares y tan solo un saque de esquina por los nueve locales, unas estadísticas que se tienen que atribuir a la magnífica capacidad que tuvo el Mallorca para saber bloquear el partido y encima sentirse a gusto dentro de esa situación, puesto que además gozó de varias ocasiones en el ecuador del segundo tiempo. Un terreno que se acabaría cuando a veinte minutos del final se desarrollaran la mayor parte de los cambios, entre ellos el de Brandon en las filas pamplonesas, un regreso a Palma que dividió a la afición aunque fueron más sonoros los aplausos a pesar de que sonase música de viento en cada cuero que tocaba.

Los cambios de registro hicieron más fuerte al cuadro de Jagoba Arrasate, que se hizo con el control únicamente durante los diez últimos minutos, en los que pasó lo suficiente como para haber podido llenar la planta de cardiología de Son Espases, empezando por el minuto ochenta y tres, en el que un remate de Abdon llegó a pasar por encima de la línea de gol antes de que Unai García lo rechazara in extremis, una jugada que a punto estuvo de sentenciar el partido y que habría evitado la gran polémica del partido, cuando en el ochenta y ocho un gol de chilena de Nacho Vidal, que hubiese puesto el 1-1 sin tiempo de reacción para los rojinegros, fue anulado por juego peligroso al interpretar el colegiado que el lateral impedía a Raillo poder entrar con seguridad a jugar el cuero. Una anulación que fue celebrada como un gol en Son Moix, y de hecho de manera totalmente justificada porque ese brazo al aire de Arcediano Monescillo han salvado dos puntos para un Mallorca de play-off.

El gran trabajo realizado en Osasuna debe tener ahora continuidad en la doble salida a la Comunidad de Madrid, en los enfrentamientos que tendrán los de Vicente Moreno el siguiente lunes en el Wanda Metropolitano contra un Rayo Majadahonda en descenso después de perder en La Romareda e inmediatamente el viernes en Alcorcón, que pondrá fin a la rampa inicial de agosto que el Mallorca ha empezado con muy buena cara, un gran cimiento para edificar una gran temporada de Liga aunque, y por qué no encararlo así, de momento solo tenemos tres puntos de los cincuenta que se necesitan para conseguir la permanencia. Queda muchísima Liga y la orilla del objetivo más básico aún ni se avista. Cargados de este realismo "radical", pongamos toda la ambición del mundo para construir un gran año. La historia está para escribirse.

Calificaciones

Manolo Reina: 8; No falló.

Fran Gámez: 9; No hizo añorar a Sastre.

Xisco Campos: 9; Imponente.

Antonio Raillo: 8; Correcto.

Salva Ruiz: 6; Impreciso.

Aridai Cabrera: 7; Con ideas claras.

Marc Pedraza: 7; Decidido.

Salva Sevilla: 7; Aprobado.

Lago Junior: 9; Trajo de cabeza a la defensa.

Carlos Castro: 7; Entregado.

Abdon Prats: 8; A por todas.

SUSTITUCIONES:

Mohammed Baba: 7; Tranquilo.

Pablo Valcarce: 6; No tuvo el mejor escenario.

Alejandro Faurlín: 7; Se hizo valer.

Comentarios

RCDM no se hace responsable de los comentarios de los lectores y se reserva el derecho a retirar aquellos que sean ofensivos. En cumplimiento de la legislación vigente queda registrada la dirección de Internet del autor, así como la fecha y hora de su envío.

No hay comentarios para esta noticia, se el primero en opinar

* Campos obligatorios

RCDM.es - El Blog del aficionado Mallorquinista

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su navegabilidad y experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies