Foto: RCD Mallorca

Ficha técnica

R.C.D. Mallorca: Reina; Grima, Xisco Campos, Raíllo, Bonilla; Álex Serrano (Bryan Reyna, 63'), Pedraza, Pol Roigé (Álvaro Bustos, 50'), Salva Sevilla, Cedric (Abdon, 73'); Àlex López.

C.F. Peralada-Girona B: Gianni Cassaró; Maxi Villa, Estellés, Bambo Diaby, Carbonell; Andzouana (Cesc Clotet, 85'), Romero, Èric Montes, Paik (David Serrano, 58'); Coro (Boniquet, 73'), Kevin Soni.

Árbitro: Sergio Escriche Guzmán (Comité valenciano) amonestó a los locales Xisco Campos, Raíllo y Bonilla y a los visitantes Kevin Soni, Estellés, Cassaró, Èric Montes, Bambo Diaby, Romero y Boniquet.

Incidencias: Partido correspondiente a la vigésima jornada del grupo 3 del Campeonato de Liga de Segunda B, disputado en Son Moix ante 4.719 espectadores bajo una intensa lluvia. Xisco Campos tuvo que recibir cinco puntos de sutura en medio del partido debido a una patada en la cara de Kevin Soni.

Resumen

El Mallorca ha vuelto a pinchar en casa después de dejarse dos puntos en un empate doloroso en Son Moix ante el Peralada, filial "comprado" del Girona y recién ascendido a la categoría por la vía administrativa. En este partido han vuelto a florecer las carencias que fue demostrando el equipo de Vicente Moreno a lo largo de diciembre y que a la larga fueron creciendo, una dinámica que parece no haber desaparecido, sino que más bien al contrario ya que los bermellones incluso tuvieron que suplicar las tablas contra uno de los conjuntos con menos puntos de nuestro grupo después de sobre todo unos minutos finales en los que el mallorquinismo tuvo que pasar mucha pena para sacar al menos un punto y que el Villarreal B no recortase aún más distancia de la que ha acabado rebajando.

El partido empezó con el ritmo al que ya nos tiene acostumbrados el Mallorca de Moreno, con unos primeros minutos en los que sus hombres se dedicaron a someter el balón bajo su control para dejar claro al Peralada que el ritmo lo marcaba el líder, quien ya iba dejando las primeras ocasiones con las que buscaba amedrentar a sus rivales aunque fuesen de muy bajo alcance: mucho centro inconcreto que rara vez llegaba a rematarse y que, cuando se conseguía enganchar, iba sin problemas a las manos de Cassaró o extremadamente desviado. Poco a poco volvían a aparecerse los fantasmas del final de la primera vuelta con centros de muy mala calidad y nulas llegadas por dentro, con lo que el nerviosismo iba in crescendo.

Con el ecuador del primer tiempo se cambiaron las tornas se cambiaron y el descaro juvenil de los blanquiverdes se fue imponiendo con mucha claridad a partir de la primera media hora. Los de Chicho supieron plantear una ofensiva de ataque más diversa con la que coger desprevenidos a los isleños, que empezaron a pasar apuros hasta para defender el resultado. El primero en avisar fue Romero con un disparo de primeras desde fuera del área que se marchó por poco, a lo que le siguió la más clara de la primera parte, cerca del descanso: Kevin Soni se interna por la izquierda, se marcha de Xisco y, casi sin ángulo, remata al primer palo ante la oposición de Raíllo, quien se había tirado al suelo a la desesperada cortándole el paso.

La marcha hacia el túnel de vestuarios levantaba ya los primeros silbidos del año contra el líder del grupo, que volvía a sufrir para sacar adelante un partido que debería haber podido resolver sin problemas, incluso a esas alturas del encuentro. Los problemas en las bandas eran dramáticos y el enésimo invento de Moreno volvió a salir mal, usando de extremos esta vez a Cedric y Pol Roigé, quienes hicieron un muy mal partido (y perdónenme la redundancia). El técnico masanasero debía volver a mover ficha después de tan solo cuarenta y cinco minutos en una zona caliente después de las lesiones de Giner y Lago, que han dejado un vacío importantísimo que ahora deben cubrir fichajes como el de Álvaro Bustos, el primer hombre que entró en el rectángulo de juego sustituyendo a un Pol Roigé que ya causa una mezcla simultánea de entre pena, risa y desespero que es insoportable.

El ingreso de Bustos en el campo fue clave para que el Mallorca se estabilizase y arrancase la segunda parte recobrando el dominio del que había disfrutado una hora atrás. El gijonés remontó el vuelo por la banda izquierda, el único sitio por el que se vio atacar a los locales, y los centros empezaron a mejorar cualitativamente cuando salían de sus botas, aunque ahora el problema pasó a residir en los encargados de rematar: Cedric recibió la más clara en el punto de penal, pero el nigeriano, a la hora de rematar, en vez de chutar al balón le pegó al césped y resbaló sin poder hacer nada antes de que Èric Montes despejase el cuero lejos de la portería. A pesar de esto, la más clara para los rojiengros la tuvo Salva Sevilla minutos después cuando, tras recortar dentro del área entrando desde la derecha, cruzó un tiro con efecto que se fue envenenando pero que no fue suficiente para colarse en la meta de Gianni Cassaró aunque se quedó tan cerca que llegó a parecerlo.

Los minutos finales del partido depararon la vuelta del Peralada en su mejor versión que hasta entonces se había conformado con aparecer puntualmente, pero a medida que iba moviendo el banquillo le mejoraba la cara y los nervios aumentaban en Camí dels Reis, porque entre el maremágnum de llegadas catalanas el mallorquinismo solo había podido encontrar luz en un remate flojo de Cedric, pero la situación ya fue irreversible. El que le puso más empeño fue Kevin Soni, un auténtico dolor de cabeza para la zaga bermellona con sus 19 años, con los que ya ha debutado siendo menor de edad en la primera división francesa y en la Europa League. El camerunés abrió fuego con un tiro potentísimo desde la frontal que tiró a Reina al suelo del impacto.

La recta final fue de tintes dramáticos, con el sudor intensificándose a medida que los minutos pasaban, a pesar incluso del frío ártico que tomó Son Moix y todos los corazones acabaron dando un vuelco en la última acción del partido, en la que Soni chutó desde al área grande teniendo que atajar magistralmente Reina un balón que iba encaminado hacia el fondo de las mallas pero que lo dejó noqueado de cara al rechace que recogió Cesc Clotet desde el recuadro pequeño y que, a placer, envió incomprensiblemente al larguero con un margen de error prácticamente inexistente y sin portero ni defensas por delante mientras las gradas parecían un matadero de los berridos que se pegaban ante lo que era un gol cantado de los empordaneses que hubiese sido del todo irreversible a esas alturas pero que, y solo puede ser por ayuda divina, acabó fuera y dejando un empate por el que aún debemos dar gracias, porque el botín podría haber sido inexistente.

El quinto empate consecutivo ha sido el más doloroso, y con diferencia, de esta serie, por la dinámica, por no saberse rehacer en el parón, por una clasificación cada vez más apretada, por el rival, por el lugar y por la manera en que se dio; pero ahora la única realidad es que el camino sigue, por mucho que suene a tópico, y el derbi del próximo domingo en Santa Eulària será irremediablemente el banco de muestras de otro experimento con el que desatascar el colapso que estamos sufriendo arriba y que tiene su raíz en unas bandas en las que han caído nuestros mejores hombres aunque ya se van incorporando de nuevos, como un Álvaro Bustos que hoy ha dejado muy buenas sensaciones y que podría estar acompañado por un nuevo refuerzo que se podría dar durante esta semana, para lo que había sonado Julen Colinas. Pero mientras algunos muestran sus ganas irresistibles de montar pañoladas y de echar a Moreno, seguimos líderes y con cinco puntos de ventaja, ahí nos encontrarán.

Ruedas de prensa:

Escucha la rueda de prensa de Vicente Moreno

Escucha la rueda de prensa de Narcís Pelach 'Chicho'

El 1x1

Reina: 7; Paró lo que tuvo que parar.

Grima, 5; Poco papel.

Xisco Campos: 8; Se dejó la sangre.

Raíllo: 7; Correcto.

Bonilla: 7; Forzado al todocampismo.

Álex Serrano: 5; Discreto.

Pedraza: 5; Pudo mover poco.

Cedric: 4; Se desvivió, pero no hay manera.

Salva Sevilla: 6; Empujó.

Pol Roigé: 1; Se ató bien las botas, por sacar algo positivo.

Àlex López: 4; Hoy fatal.

Sustituciones:

Álvaro Bustos: 8; Invita al optimismo.

Bryan Reyna: 3; No aportó nada.

Abdon: 6; Se encontró un solar.

Comentarios

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  1. Xisco Ramis dice:

    Creo que el problema de hoy fue el centro del campo. A mí particularmente, no me gustó nada Salva Sevilla.

    Creo que Cedric no estuvo tan mal teniendo en cuenta que jugó en una posición que no es la suya. Por lo menos tuvo más presencia que Álex López.

    A ver si esto es solo un bache pasajero y volvemos a recuperar el nivel de antes.

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