Foto: CE Sabadell

Ficha técnica

R.C.D. Mallorca: Reina; Sastre, Xisco Campos, Raíllo, Bonilla; Pol Roigé (Bryan Reyna, 60'), Salva Sevilla, Pedraza (Damià, 60'), Lago; Àlex López, Abdon (Cedric, 77').

C.E. Sabadell: Roberto; Rubio, Dani Gómez, Aleix Coch, Pol Moreno; Marc Martínez, Adri Díaz, Josu (Guillemenot, 70'), Ángel, Migue (Arthuro, 64'); Pedro Capó (Víctor, 80').

Árbitro: David Jesús Pinto Herrera (Comité tinerfeño) amonestó a los locales Bonilla y Sastre y a los visitantes Capó y Arthuro.

Incidencias: Partido correspondiente a la decimoséptima jornada del grupo 3 del Campeonato de Liga de Segunda B, disputado en Son Moix ante 5.812, una treintena de ellos aficionados visitantes acotados en una zona específica en Sol Baja. Antes del inicio, los jugadores mallorquinistas saltaron al campo con una camiseta dedicada a Ferran Giner, lesionado de gravedad la semana pasada en Olot.

Resumen

El Mallorca ha cosechado su segundo empate consecutivo tras el conseguido en Olot al ser incapaz de romper el marcador inicial en un partido en el que el fútbol no brilló precisamente por su presencia y tuvo que hacer frente a un Sabadell que perdió tiempo desde el primer minuto en búsqueda de las tablas que finalmente acabaron llevándose tras encerrarse todo el encuentro y tirarse al suelo de manera lamentable durante los últimos diez minutos, en los que los bermellones intentaron con todo llegar al gol, aunque su ansiedad pudo en ellos y finalmente la primera victoria de diciembre tendrá que esperar a Badalona como mínimo.

El partido ya seguía de inicio el mismo guion que sus dieciséis predecesores, con los de Vicente Moreno en búsqueda de un gol que les permitiese vivir hasta el noventa de la renta apoyados en sus baluartes defensivos, pero el gran problema para los bermellones era que abusaban de un método demasiado perfeccionista, demasiado especialmente en el infrafútbol. Parecía que el balón solo se acercaba al área arlequinada si antes se había movido con extrema excelencia por todo el campo: al mínimo parón o al mínimo tropiezo con un rival, el cuero se catapultaba hasta la zona defensiva, donde volvía a empezar el proceso. Esta manera de jugar forzó que en la primera parte hubiese muy pocas ocasiones y, de hecho, solo hubo un tiro en los primeros minutos, cuando Bonilla lanzó desde fuera del perímetro pero sin ningún peligro.

A este pseudodominio, o al menos de muy floja utilidad práctica, le bastó muy poco para desvanecerse y el Sabadell se hizo por unos instantes importante a la contra, su única baza para ganar, pero se encontraron desarticuladas todas sus vías de acceso debido a que, precisamente, la poca expedición de los beremellones impedía que se pudiesen abrir espacios. Los barceloneses, siempre con la prioridad de defender el punto que la Federación ya les daba desde el principio, comprendieron que si querían abrir el melón tendrían que tener más paciencia y dejar que la zaga contrincante se acercase al área. Aunque pueda parecer extraño, jugaron la baza más arriesgada de victoria.

Este repliegue blanquiazul y este pequeño tiempo muerto en el ataque isleño no cambiaron mucho las cosas arriba, donde, aunque sí se llegaba más, el peligro sobre la portería de Roberto era aún inexistente. El Mallorca se dedicó a intentar hacer daño por los flecos con la fuerza de Lago y Pol -otra vez presente con la lesión de Giner- ayudados por unos muy laboriosos Sastre y Bonilla, que volvieron a aportar criterio al toque corto pero que quedaban en papel mojado con unos centros bajos que, aunque dieron muchos puntos en las primeras jornadas, últimamente se han convertido en un desespero constante incapaces de crear la más mínima inquietud en el rival quitando los rebotes, donde Àlex López tuvo la más clara en el ecuador del primer tiempo, con un chut pegado al palo izquierdo que se le fue arriba por muy poco.

El camino al descanso se convirtió en una parsimonia muy mala de sufrir con el frío glacial que asaltaba Son Moix y que poco hicieron por calentar ambos equipos: los locales perpetrados en una estrategia condenada al fracaso y los visitantes esperando pacientemente su momento, una combinación que rara vez no acaba en empate sin goles, tal y como señalaba el electrónico de Camí dels Reis en el momento de enfilar el camino de los vestuarios con muchas cosas por mejorar de cara a un segundo tiempo en el que los tres puntos costarían sangre, sudor y lágrimas jugando contra un conjunto más que acostumbrado al empate y que conoce como pocos lo que es construir muros contra el gol.

Pero ahí se rompió de una vez el partido cuando el Mallorca pasó a asumir una táctica más agresiva y digna de la categoría, bombardeando muchos puentes de elaboración y encarando más directamente la portería rival. Los efectos fueron inmediatos y Lago Junior ya tuvo la primera al poco de empezar, aunque fue bloqueado por la defensa. Pese a esta actitud más lanzada, el juego interior estaba totalmente desactivado a la vez que los centros por bandas continuaban dejando mucho que desear, así que Vicente Moreno decidió dar un lavado de cara al equipo para potenciar los dos aspectos con la entrada simultánea de Damià por Pedraza y Bryan Reyna por un Pol Roigé que volvió a ofrecer una de sus peores versiones.

Estos cambios espolearon un poco más a los bermellones que empezaron a dejar un reguero de ocasiones cada vez más amplio y cada vez con llegadas más claras. Bonilla cerca del setenta lo intentó con un tiro con efecto que se cruzó demasiado y a falta de quince para el final Lago tuvo la más clara de todo el encuentro con diferencia: cogió el balón escorado en la frontal e intentó emular su golazo contra el Villarreal B, con el mismo estilo que lo había intenatdo Bonilla antes, elevando el esférico y quedándose extremadamente cerca del gol, tanto que todo el estadio se levantó creyendo que el cuero se había abalanzado sobre la red, pero se perdió por línea de fondo.

Muy poco después el Mallorca tuvo otra vez en sus botas la posibilidad de abrir el marcador con un tiro potentísimo desde fuera del área con el que Roberto tuvo que espabilar para blocarlo a tiempo, una mala noticia para los intereses locales porque cada vez que este hombre retenía el balón, teníamos que esperar al próximo paso del Halley para que se decidiese a soltarlo con la total permisividad del árbitro, que solo enseñó cuatro cartulinas a pesar de ser un partido bastante sucio, en el que dejó pasar manos en una y otra área con total indiferencia y ni se inmutó ante las clamorosas y reiteradas pérdidas de tiempo de los vallesanos, una falta de ética deportiva descarada que no se les pudo devolver con un gol pese a que -o más bien gracias a que- Cedric estuvo los diez últimos minutos sobre el campo en sustitución de Abdon, completando el nigeriano otro partido redondo de cara a la inofensividad.

Este punto sumado contra el Sabadell deja ahora al Mallorca, con 41 puntos, con once de ventaja sobre el segundo y doce sobre el tercero, unos números que desprenden una ventaja más que plácida que ya le deja matemáticamente líder mínimo hasta la salida a Eivissa y la posibilidad aún abierta de romper el récord de puntos en una primera vuelta en Segunda B que ostenta la Cultural Leonesa del año pasado con 46. Para esto será obligatoriamente necesario vencer el próximo domingo en Montigalà, donde aún nadie ha conseguido tumbar al Badalona desde el pasado abril, y hacer lo propio con el Deportivo Aragón, que si no pasa nada muy extraño llegará a Palma como colista y sin haber estrenado aún su casillero de victorias -en caso de que no lo haga contra el Formentera el próximo domingo- para cerrar así una primera mitad de campeonato de auténtico ensueño pase lo que pase en estos dos últimos encuentros.

El 1x1

Reina: 6; Se le exigió poco.

Joan Sastre: 8; Activo.

Xisco Campos: 8; Cerrojo.

Raíllo: 9; El muro de Córdoba.

Bonilla: 7; Se le estancan los centros.

Pol Roigé: 5; Estorbó más que ayudó.

Pedraza: 4; Perdió el control del partido.

Salva Sevilla: 6; Debe ofrecer más juego.

Lago: 6; Se espera más de él.

Àlex López: 6; Lo intentó con poco acierto.

Abdon: 4; Necesita reenamorarse con el gol.

Sustituciones:

Bryan Reyna: 7; Sumó frescuras.

Damià: 6; Mejoró a Pedraza sin problemas.

Cedric: 3; Hizo más Abdon desde el banquillo.

Comentarios

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  1. Xisco Ramis dice:

    A mí Sastre cada día me gusta más. Cuando Salva hace pases largos a los laterales siempre suele haber peligro.

    Quien no me gustó nada hoy es Lago. Es demasiado irregular.

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