Cuando el próximo 5 de marzo el RCD Mallorca cumpla 100 años, seguro que todos los mallorquinistas desearán que, a esas alturas de la temporada, su equipo esté luchando por volver a Primera División. Es lo menos que se le puede pedir a un histórico del fútbol español.

El equipo balear es un ejemplo más de la crisis que han sufrido muchos clubs importantes de España: Real Zaragoza, Real Betis, Real Oviedo o Sporting de Gijón, entre otros, son un ejemplo de la mala praxis de dirigentes incompetentes y torpes que ha traído como consecuencia negativa para estas entidades un sufrimiento deportivo que no se corresponde con su historia. Y en esas está el RCD Mallorca. Es triste ver la poca memoria que tiene el fútbol. Un club que hace pocos años luchaba por entrar en competiciones europeas, que llegó a jugar la Champions League, una final de la antigua Recopa de Europa y que logró un título de Copa del Rey en 2003 y que ahora lleva dos temporadas sufriendo por evitar el descenso a Segunda B.

Dada mi condición de bético, he de reconocer que de la historia del RCD Mallorca sé lo que han visto mis ojos desde que tengo uso de razón futbolística. Así que estos recuerdos van desde la final de Copa del Rey que se pierde ante el Atlético de Madrid en 1991 hasta hoy día. Pero hay un momento clave en el que el club balear se hace protagonista y es una referencia para todos a los que nos gusta el fútbol: la llegada de Héctor Cúper. Ese equipo, que también perdió otra final de Copa, fue la revelación de la Liga y sorprendió a propios y extraños durante unas temporadas magníficas que empezaron con el entrenador argentino y continuaron con Fernando Vázquez, Luis Aragonés y Gregorio Manzano, con el que se consiguió el campeonato de Copa.

En cuanto a los jugadores de esta época dorada de la entidad balear, es obligatorio nombrar a Roa, Mena, Olaizola, Iván Campo, Marcelino, Engonga, Valerón (su gol ante el Athletic de Bilbao), Stankovic, Amato, Ibagaza, Dani, Luque, Biagini, Eto´o, Tristán, Finidi, Novo, Riera, Leo Franco, Pandiani y Miguel Ángel Nadal. Sé que se quedan muchos nombres importantes por citar, pero son lo que más recuerdo y los que más calaron en mí.

En la temporada en la que queda subcampeón de la Recopa frente a la Lazio de Christian Vieri, Nesta, Nedved y compañía, tengo el recuerdo del partido que el RCD Mallorca disputó en el Benito Villamarín. El equipo de Cúper le dio un baño al Real Betis de Clemente, con una actuación prodigiosa y espectacular del Caño Ibagaza, que salió ovacionado al ser sustituido. Ese equipo mereció el título continental, pero enfrente se encontró a un rival muy potente. Más tarde, el fútbol saldaría su deuda con el conjunto mallorquín en la ya mencionada Copa del Rey de 2003.

En los últimos años la situación ha cambiado drásticamente. Del pozo de la Segunda División es complicado salir. El RCD Mallorca debe aprovechar el plus emocional y motivacional que supone la celebración del Centenario para volver a la élite. Ojalá sea así y veamos pronto al club bermellón en el lugar que le corresponde. Trabajo, trabajo, trabajo y una pizquita de suerte.

Feliz Centenario y volved pronto a Primera.

Artículo escrito por Pablo Caballero Payán en colaboración con la web TresCuatroTres

Comentarios

RCDM no se hace responsable de los comentarios de los lectores y se reserva el derecho a retirar aquellos que sean ofensivos. En cumplimiento de la legislación vigente queda registrada la dirección de Internet del autor, así como la fecha y hora de su envío.

No hay comentarios para esta noticia, se el primero en opinar

* Campos obligatorios

RCDM.es - El Blog del aficionado Mallorquinista

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su navegabilidad y experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.