Armstrong
Pryca se lleva el honor de ocupar la foto de artículo
por ser la primera marca que confió en nosotros.

Los que somos aficionados al deporte en general nos hemos ya acostumbrado a la presencia, en las camisetas de nuestros clubes favoritos, de distintas marcas comerciales (no nombraré ninguna de ejemplo para que quede claro que no me llevo dinero por citarla). Incluso nos preocupamos si nuestro Real Mallorca no luce ningún nombre en el frontal de su “elástica” porque sabemos que ello es síntoma de varias cosas: menos ingresos para el club, falta de interés de los medios,… Pero los que más llevan siguiendo el mundo del deporte, podrán afirmar que esto de lucir patrocinador en la camiseta es algo relativamente moderno.

Corría el año 1973 cuando el alemán Günter Gast, que durante toda su vida fue empresario, planteó la idea de hacer aparecer una marca comercial en la camiseta de equipo del que, por breve espacio de tiempo, fue dirigente. Firmó aquella temporada un acuerdo de patrocinio con el licor “Jägermeister” que ya será recordada como la primera marca comercial que apareció serigrafiada en una camiseta de fútbol. Con ese acto, Gast, cambió la historia del fútbol y del marketing aunque rara vez es nombrado en un libro que trate de forma histórica ambas materias.

La tendencia del los patrocinios en las camisetas de fútbol no tardó en llegar a la Isla y, ya en 1982, una marca comercial ofreció a nuestro club aparecer en su camiseta. Fue la marca Pryca que, como solo los mayores recordarán, era una cadena de supermercados que en 1999 se fusionó con la otra gran cadena existente por aquel entonces: ”Continente”. Ambas desparecieron para crear una nueva marca que sí resultará más familiar a los más jóvenes: “Carrefour”. Se sucedieron entonces, temporada tras temporada, distintos patrocinadores. Algunos de ellos fueron de cajas o bancos de carácter local, como “Sa Nostra”, desde 1987 a 1991, o la “Banca March”, de 1991 a 1995. En otras ocasiones han sido organismos de carácter público, como el “Consell Insular” de les Illes Balears, de 1984 a 1987, o el Govern local que, en la temporada 2008-2009, favoreció que apareciera unido a los colores del Mallorca el nombre de “Illes Balears”. En la misma línea turística de explotación comercial, en algo se tiene que notar que la región vive de ello, una serie de compañías aéreas o touroperadores, imprimieron su nombre en la historia del club: de 1995 a 2005, la malograda “Spanair”; de 2005 a 2008, “Viajes Iberia” y en la temporada 2009-2010, “Air Europa”. Esta última marca comercial es la que en la actualidad ocupa tan honorable lugar, gracias a la ruptura de la marca que patrocinaba “Riviera Maya” como destino turístico y que el Mallorca lució en su camiseta la temporada pasada. Dentro de tan diversa lista faltaría por hablar de dos nombres curiosos. De 2010 a 2012 el nombre del equipo apareció ligado a la casa de apuestas “Bet at home”, siguiendo la moda que se estaba imponiendo entre sus iguales en primera.

Párrafo propio merece uno de los casos más originales. La marca “Rayma” (temp. 1987), que fabricaba en la nuestra Isla unas pulseras a las que se atribuía ciertos poderes curativos. Uno de esos poderes curativos era la eliminación del reuma. La pulsera fue un éxito de ventas en todo el mundo hasta que, al igual que en otros casos, se descubrió que los beneficios de los que alardeaba, eran, con perdón y sin querer ofender a nadie, pues yo también la lucí, un engañabobos.

Es difícil en esta larga lista hablar de cantidades económicas ofrecidas. La política de los clubes de fútbol al respecto es poco transparente actualmente y, cuanto más nos alejamos en el tiempo, más difícil es conocer detalles de dichos contratos. Por poner algún ejemplo, podemos afirmar que el Mallorca recibió un millón de euros por la temporada que “Riviera Maya” apareció en su camiseta. A esta cantidad podríamos sumar los cien mil euros que el equipo ingresó al romper, dicho destino turístico, con su compromiso de permanecer tres temporadas más apoyando nuestros colores. “Bet at Home” habría ofrecido en su momento unos 800.000€. Otros patrocinadores son, en principio o aparentemente, menos rentables pero mucho más prácticos. Por poner un ejemplo, “Air Europa”, actual patrocinador no ofrece al club ninguna cantidad pero, a cambio, se hace cargo de todos los traslados de todas las plantillas de nuestra sociedad deportiva a la vez que ofrece a los aficionados precios especiales para poder seguir a nuestro Mallorca cuando está fuera de casa. Alguien que no viva en Mallorca podrá pensar que no es del todo una gran aportación pero, los que vivimos en ses Illes, sabemos que, al precio que se están poniendo los billetes hasta en las compañías “low cost”, hay cosas que no se pagan con dinero.

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