CasadesusVíctor Casadesús, un jugador diferente. La calidad siempre estuvo de su lado. Su gran problema es que es delantero pero no marca muchos goles, y a estos se les reclaman buenas cifras. Como buen mallorquín siempre soñó con defender la camiseta del Mallorca. Cúper le ayudó a cumplir su sueño pero luego le costó asentarse. Buscó en San Sebastián y Tarragona los minutos que necesitaba para progresar y demostrar todo su fútbol, aunque fuera en Segunda. Las salidas le devolvieron la confianza, marcó goles lejos de Mallorca y volvió más maduro. A su vuelta, poco a poco, se fue asentando. Siempre como acompañante de otros delanteros más goleadores como Aduriz, Hemed, Webó… Sobre el césped demostró su calidad, aunque no fue muy regular y no marcó muchas dianas.

Tras el descenso de la pasada campaña, Víctor decidió seguir en ‘su’ equipo. Todo el mundo pensaba que en segunda el algaidí marcaría diferencias y anotaría muchos goles. Aunque cuando jugaba se apreciaba que era diferente, no destacó mucho. Con el final de contrato en el horizonte, este pasado invierno decidió poner fin a su aventura en Mallorca. Muchas eran las trabas. Su sueldo, su renovación, las críticas sobre su juego, el deseo de Caparrós por ficharle, etc. Todo esto le llevó a firmar por el Levante.

Víctor no es el típico delantero goleador, pero aporta mucho al juego del equipo. Técnicamente es un jugador destacado, pero la falta de arrancada hace que el mallorquín no pueda sacar más partido a su técnica. Esa cualidad individual le permite dar pases y ver jugadas que otros no pueden. Víctor es el complemento perfecto a un delantero goleador. Por esta razón, tanto Hemed como Gerard han disfrutado jugando junto al algaidí. No es un superclase, pero sí está por encima del nivel de las plantillas de Primera que luchan por salvarse. Las críticas siempre le han perseguido. Muchos le reprocharon que sus cifras no eran las de un delantero titular.

Víctor Manuel Casadesús Castaño nació el 28 de febrero de 1985 en Algaida. Como todo talento que destaca en la isla en el mundo del fútbol, pronto fichó por las categorías inferiores del Mallorca. En el conjunto bermellón fue superando todos los obstáculos hasta llegar al filial con dieciocho años. En el Mallorca B estuvo dos temporadas, en las que jugó 46 partidos y anotó 19 dianas.

Hacer realidad un sueño

Su deseo de debutar con el Mallorca llegó en un mal momento para el equipo. Uno de los mejores entrenadores de la historia del club, Héctor Cúper, confió en él cuando la situación no invitaba a ello. Corría la temporada 2004/05 y el Mallorca llegaba a las últimas jornadas en plena lucha por no bajar. El técnico argentino, contra todo pronóstico, apostó por el algaidí como revulsivo. Víctor respondió a la confianza con goles que ayudaron a salvar al equipo cuando casi todo el mundo daba por hecho el descenso. Su debut fue el 17 de abril en Son Moix ante el Valencia, partido que acabó con empate a cero. Su primer gol en Primera fue en el Nuevo Estadio Los Pajaritos ante el Numancia. Víctor abrió la lata con su gol en el minuto 55, partido que acabó con victoria bermellona por 1-2. Tres jornadas más tarde, esta vez en Son Moix, el mallorquín consiguió su primer doblete en Primera ante el Athletic club, duelo que acabó con victoria del conjunto insular por 4-3. Víctor disputó siete partidos que se saldaron con cuatro victorias y tres empates, números que permitieron salvar al Mallorca.

La siguiente temporada, Víctor ya estaba asentado en la primera plantilla. Cúper empezó la campaña como entrenador, pero tras 19 partidos, y con el Mallorca en la última posición, presentó su dimisión y regresó a dirigir el club Gregorio Manzano. Con la llegada del técnico andaluz el equipo mejoró y acabó en la treceava posición. El algaidí disputó 28 partidos, veinte como titular, pero su aportación goleadora fue menor a lo esperado, aunque fue el segundo máximo anotador del equipo. Víctor marcó cinco goles, sólo superado por Arango que marcó 11. El mallorquín demostró que su víctima favorita esa campaña fue el Cádiz, equipo al que marcó un gol tanto en la ida como en la vuelta (ambos partidos acabaron en victoria bermellona por la mínima).

En la campaña 06/07 el Mallorca siguió bajo los mandos de Manzano. Víctor jugó mucho pero sus cifras goleadoras volvieron a ser muy bajas para un ariete titular. En 38 partidos sólo marcó cuatro goles. Por segunda temporada consecutiva, un jugador que no era delantero volvía a ser el máximo goleador. Este año fueron Arango y Jankovic, los más anotadores con nueve dianas. Aun así, Víctor fue el delantero del Mallorca que marcó más tantos por delante de Maxi López, Diego Tristán y Pisculichi. Uno de esos goles fue ante el Gimnàstic de Tarragona, equipo donde más tarde jugaría cedido.

Madurar lejos de Mallorca

Tras varios años sin delanteros goleadores, la secretaría técnica firmó un buen ariete, llegó a la isla Dani Güiza. Además, también aterrizó en Mallorca un delantero con un carácter guerrero como Pierre Webó. Pronto Víctor pasó a un segundo plano. El algaidí se convirtió en suplente, la primera parte de la temporada jugó diez partidos, sólo dos como titular. En esos duelos consiguió marcar un gol. La secretaría técnica buscó en el mercado de invierno un equipo para que Víctor siguiera creciendo. Su destino fue San Sebastián, donde jugó con la Real Sociedad en Segunda División. El algaidí jugó 19 partidos y marcó seis tantos, pero el club vasco no consiguió el ansiado ascenso. Al final de la temporada, Víctor regresó a la isla.

Después de su gran campaña, Güiza abandonó Mallorca con destino Turquía. El club fichó a Aritz Aduriz para sustituirle. Además, también llegó el guineano Alhassane Keita pero su rendimiento era toda una incógnita. Los titulares iban a ser Aduriz y Webó. Además, el algaidí no contaba con el cariño de Manzano. Por eso, el club prefirió cederlo, esta vez toda la campaña, al Gimnàstic de Tarragona en Segunda para que continuara creciendo. El mallorquín fue titular indiscutible en Tarragona donde recuperó su olfato goleador, marcó catorce tantos con la camiseta del Nàstic que le convirtieron en el pichichi de los catalanes esa campaña. Esa temporada en Tarragona, Víctor compartió vestuario con una de las estrellas actuales del fútbol mundial, Jordi Alba, que también estuvo cedido en el Nàstic. El lateral del Barça, antes en las filas del Valencia, fue cedido al conjunto tarraconense. El conjunto entrenado por José Ferrado acabó la temporada décimo clasificado.

El regreso de un hombre

Ahora sí, en la campaña 09-10, a Víctor le tocaba regresar a casa ya formado como jugador. Aunque seguía Manzano como entrenador, el algaidí esperaba tener más minutos, y los tuvo. El mallorquín ya sabía que Aduriz y Webó eran los arietes titulares, Víctor esperaba poder demostrar que había crecido y podía disputar la titularidad al vasco y al camerunés. El algaidí disputó 27 partidos aunque tras su aventura en Tarragona no volvió con más goles, sólo anotó cuatro tantos. Aunque cada vez aportaba más al juego.

Al final de la temporada, como bien mandan los cánones de todos los delanteros que destacan en el Mallorca, Aduriz abandonó la isla con dirección a Valencia. El Mallorca vio necesario buscar un sustituto en el mercado, ya que no veían suficiente lo que había en la plantilla. Por eso, llegó Fernando Cavenaghi para el papel protagonista. El delantero argentino llegó cedido con una opción de compra. Algunos periodistas tildaron su fichaje como una de las mejores incorporaciones de la historia del Mallorca. Cavenaghi decepcionó. El argentino marcó dos goles en once partidos en liga y cuatro más en Copa del Rey. En el mercado invernal dejó la entidad mallorquinista. El desengaño que sufrió el club con el argentino permitió tener más minutos a Víctor, aunque el mallorquín rindió, no marcó muchos goles. El algaidí anotó tres tantos en Liga y uno en Copa. El Mallorca empezó la temporada de forma tranquila y acabó salvándose en el último suspiro porque el Dépor no fue capaz de ganar al Valencia en la última jornada.

El verano de 2011, Webó abandonó el Mallorca y llegó al club el israelí, Tomer Hemed, gracias al convencimiento de su amigo de selección, Dudú Aouate. Esta vez sí, a Víctor le llegó su ansiado momento. El algaidí ya era el delantero titular del equipo de su vida. Laudrup confiaba en él, pero con la destitución del danés llegó al club Joaquín Caparrós. El técnico andaluz fue el gran valedor de Víctor y valoró todo el fútbol que aportaba al equipo. El delantero mallorquín fue el pichichi del equipo con nueve goles. Víctor y Hemed formaron una gran pareja, ambos se complementaron muy bien. El mallorquín siempre se ha desenvuelto mejor junto a otro delantero de características diferentes a las suyas, en este caso un ariete rematador. El conjunto bermellón acabó octavo en liga.

En la siguiente temporada el Mallorca volvió a fichar un delantero para ser el protagonista, este no fue otro que Giovanni Dos Santos. Esta vez sí, el fichaje rindió pero se perdió muchos partidos por lesión. Lo que hizo que Víctor jugara 33 partidos. El algaidí anotó ocho tantos, sólo superado por Hemed con 11 goles, quien fue pichichi del equipo. El equipo notó mucho los problemas defensivos que fueron la principal causa del descenso a Segunda. Víctor vivió como su gran valedor, Joaquín Caparrós, fue destituido durante la temporada.

Al Mallorca le tocaba ahora preparar el regreso a la máxima categoría. Muchos jugadores de calidad abandonaron el barco: Gio, Pina, Hutton, Javi Márquez, etc. dejaron el Mallorca. Otros como Víctor o Hemed siguieron en la isla. El algaidí estaba llamado a ser uno de los protagonistas en el regreso a Primera. El club firmó a Oltra para conseguir el ascenso. El inicio de liga no fue el adecuado. Con Hemed lesionado, ha sido Gerard el compañero de Víctor arriba. El delantero catalán ha cumplido el papel de delantero goleador. Con los malos resultados, Víctor ha sido uno de los jugadores más criticados. El algaidí asumió la responsabilidad y dio la cara después de las derrotas. Pero en medio del lío institucional y con el final de su contrato en verano, las ofertas de Primera llegaron para Víctor. El mallorquín no quería dejar el barco en esas condiciones pero desde la directiva no le ofrecieron renovar y le sugirieron que lo mejor era que dejara a su equipo de toda la vida. En este momento, entró en juego Caparrós. Uno de los entrenadores que más ha valorado a Víctor y lo convenció para que fichara por el Levante.

Valencia, su nueva casa

En Valencia, rápidamente, Víctor se ha convertido en uno más de la plantilla granota. Poco tardó en debutar el algaidí. Que tras haber lucido siempre en el Mallorca el 18, decidió vestir el 3 en su nueva etapa. Sólo tardó dos partidos para estrenarse como goleador con el equipo levantino. Un centro al segundo palo que el algaidí remató al fondo de las mallas. Pero en Levante también han conocido la otra cara de Víctor, una poco común. El mallorquín tiene órdenes claras de ayudar en defensa, sobre todo para cortar contragolpes. El otro día frente a Osasuna se le fue de las manos la entrada para parar la contra, con los dos pies por detrás sin opción de jugar la pelota. El árbitro resolvió la jugada con roja directa para Víctor. A pesar de su expulsión, el Levante ganó. Caparrós parece haber encontrado su lugar, un equipo serio en defensa, con jugadores muy acordes a su estilo. Víctor parece haber encontrado su sitio.

Comentarios

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  1. Xisco Ramis dice:

    Nunca ha sido un “killer”, pero hacía mejores a sus acompañantes.

    No hay más que ver a Gerard. Desde que no está Víctor, no las enchufa.

  2. Toni Ramis dice:

    Muy buen artículo resiguiendo la trayectoria del algaidí. Sólo se echa un poco de menos, en comparación a las cifras de goles, las asistencias que ha ido dando a lo largo de estos años, que no son pocas y definitivamente demuestran sobre el papel su aportación sobre el campo.

  3. Jaime Mora dice:

    Está claro que Víctor no es un delantero goleador. Creo que se ha sido injusto con él por ello. Me gustaría haber añadido las cifras de asistencias pero no las he encontrado. Pero para mi ha sido una gran pérdida su baja en el mercado de invierno.

  4. Toni Ramis dice:

    Estoy completamente de acuerdo, Jaime. Creo que se tendrían que haber hecho esfuerzos para renovarle: primero para conseguir el objetivo, segundo porque hubiera sido una inversión segura.

    Yo las encontré hace tiempo pero no recuerdo dónde. En cualquier caso, fabricaba cada temporada más goles para sus compañeros que para sí mismo, y eso es algo que sus detractores nunca tuvieron en cuenta. Además, jugadores como Aduriz han reconocido abiertamente lo mucho que les beneficiaba jugar al lado de Víctor. Es una auténtica pena, porque ahora que Hemed vuelve a tener minutos, hubieramos podido disfrutar de una dupla muy interesante, o incluso un muy poderoso triunvirato con Hemed y Gerard arriba y Víctor por detrás… otro más de los sueños mallorquinistas que se quedan por el camino, en fin.

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