Mario SuárezMario es un jugador al que se le veían maneras desde muy pronto. Sus constantes convocatorias con las categorías inferiores de la selección le daban la razón para perseguir su objetivo de ser futbolista profesional. Sus dos mayores deseos eran triunfar en el Atlético de Madrid y jugar con la selección absoluta. Su problema fue que con 19 años, estaba demasiado verde para conseguir hacerse un hueco en un conjunto colchonero que contaba como mediocentros titulares a Luccin y Gabi, su actual compañero. Mario era consciente que tenía que mejorar si quería ser titular en el Atlético, por eso se buscó la vida fuera a base de cesiones, al Valladolid y al Celta, y un traspaso al Mallorca con opción de compra. Durante esos cuatro años su nivel creció exponencialmente. Pasó de ser un joven jugador con muchas cosas por mejorar a ser un mediocentro muy capacitado para jugar en Primera y con solo 23 años. En el equipo rojiblanco no dudaron en ejercer la opción de compra. Aquel chico de Alcobendas que creció siendo atlético tuvo que abandonar su casa para tener minutos, triunfa en el equipo de su corazón y ya cumplido el sueño de debutar en la absoluta en un partido del pasado mes de febrero contra Uruguay en Qatar.

Es un mediocentro clásico con toque de balón y buen posicionamiento. Sabe repartir juego y, al mismo tiempo, robar balones. Seguro en el pase en corto. No acostumbra a arriesgar con la pelota en los pies. No tiene problemas para jugar de primeras y darle velocidad a la pelota. Pero no destaca aportar verticalidad al juego con pases a los espacios a los delanteros. Esa tarea la han asumido otros a lo largo de su carrera, como también el aspecto goleador. No destaca por ser un mediocentro con llegada, marcar goles no es su fuerte, pero en Mallorca demostró poder conseguir buenas a cifras. El mejor año de su carrera en cuanto a goles fue la temporada 2009/2010 en Mallorca cuando consiguió 6 dianas.

Mario Suárez Mata nació el 24 de febrero de 1987 en Alcobendas, Madrid. Empezó a jugar a fútbol en el equipo de fútbol sala de su colegio, el Aldovea. En ese equipo destacaba muy por encima del resto, sobre todo en el aspecto goleador. Luego pasó a jugar en el Alcobendas, en el equipo de su pueblo. Allí también despuntaba sobre sus compañeros. El Atlético de Madrid decidió llamarlo para hacerle una prueba en el popular torneo internacional de fútbol 7 de Brunete. En ese torneo su equipo quedó tercero por detrás del Madrid y el Barça que contaba en sus filas con Cesc Fàbregas y Gerard Piqué. Tras el buen torneo realizado por Mario, el conjunto colchonero decidió ficharlo para su cantera donde siguió todos los pasos en las categorías inferiores del club rojiblanco hasta que con 17 años empezó a jugar en el segundo equipo.

Un año después de tener ficha en el filial donde cuajaba buenas actuaciones, le llegó su oportunidad. El entrenador del primer equipo Carlos Bianchi lo hizo debutar en el empate a cero del Atlético contra el Sevilla en el Sánchez Pizjuán. Se había cumplido uno de sus sueños, ahora su objetivo era convertirse en titular pero sería muy complicado solo teniendo minutos en Segunda B con el filial. Aquí empezó su aventura lejos de casa para poder ganarse el respeto y conseguir su mayor deseo, ser un ídolo para el Calderón.

Lejos de Madrid se hizo un hombre

La temporada 2006/2007 el Atlético llegó a un acuerdo con el Valladolid para que Mario se fuera cedido un año. Aterrizó en Pucela con 19 años dispuesto a dar mucha guerra en la categoría de plata pero también siendo consciente de su juventud. Él estaba allí para ayudar al equipo a conseguir el ascenso. Tras una temporada en el club blanquivioleta se ganó el cariño de la afición. Mendilibar le demostró su confianza y jugo 23 partidos, siete como titular y aportó tres goles que ayudaron a devolver al Valladolid a Primera división. El equipo de Pucela realizó una campaña de ensueño consiguiendo ser campeones de la categoría de plata y batiendo el record de puntos con 88 y 27 jornadas sin encajar ningún gol.

Después de su primera gran experiencia lejos de Madrid, regresó al Atlético pero aún no entraba en los planes del club. En el conjunto rojiblanco decidieron que lo mejor que podían hacer era cederlo otra vez en Segunda para que siguiera creciendo; esta vez su destino fue Vigo para jugar en el Celta. Pero en Galicia las cosas no salieron tan bien a nivel colectivo. El equipo no funcionó y esto se refleja en que hasta cuatro entrenadores dirigieron al conjunto celeste. Incomprensible lo sucedido por aquella plantilla que contaba con grandes jugadores aún por explotar como Michu, Diego Costa, Iago Aspas, entre otros. En el plano personal Mario mejoró sus números respecto a su temporada en Pucela. Jugó 26 partidos, doce como titular y anotó un gol más que en Valladolid, llegando a marcar 4 goles. Aunque en Vigo no guardan un buen recuerdo del jugador de Alcobendas. Esa temporada fue para olvidar. Los seguidores del Celta dirigieron a Mario gran parte de sus frustraciones.

Al finalizar esa temporada, el problema para Mario era que aún no le veían suficientemente maduro para jugar en el Atlético y el Mallorca vio su oportunidad y se interesó por el jugador de Alcobendas. Al final, el conjunto bermellón pagó 800.000 euros por el mediocentro que firmó por cuatro temporadas. El club colchonero, consciente del potencial de Mario, se guardó una opción de compra al finalizar las dos primeras temporadas. El primer año del madrileño en la isla parecía que iba a ser complicado después que el Mallorca hubiera perdido jugadores importantes como Güiza, Ibagaza, Basinas, Fernando Navarro, Jonás, entre otros. A pesar de las notables bajas, algunas de las nuevas incorporaciones, Jurado, Aduriz, Cleber, Mario; rindieron a un buen nivel. El Mallorca acabó noveno. El madrileño se ganó la confianza de Manzano quien le puso 19 veces como titular y acabó la temporada jugando 26 partidos. Curiosamente Mario se quedó sin marcar. Finalizó la temporada y el Atlético fichó a Jurado y a Cleber Santana pero no a Mario.

El año siguiente el Mallorca afrontaba otra temporada perdiendo pesos pesados como Arango, Moya, o los titulares Cleber y Jurado que se fueron al equipo del Calderón. El Mallorca incorporó a Borja Valero que regresaba de su aventura en la Premier. Parecía que iba a ser otro año difícil en Son Moix, pero contra pronóstico el Mallorca quedó quinto y fue apeado de la Champions League en la última jornada con un gol de Rodri, jugador del filial del Sevilla, al Almería. Mario se estableció en el medio del campo y se convirtió en una de las claves del éxito bermellón. Jugó 34 partidos, 27 como titular y. Esa temporada en la isla consiguió su record goleador desde que es profesional, 6 goles. Una buena cifra teniendo en cuenta su rol en el centro del campo. El madrileño demostró que era un jugador más que válido para la máxima categoría del fútbol español. Con solo 23 años Mario ya se había afianzando en Primera. El Atlético fue consciente de su mejora y no quiso perder un jugador que tanto prometía. El club madrileño no se lo pensó y ejerció la opción de recompra por un total de 1,8 millones de euros. Un buen negocio para el Mallorca que consiguió un beneficio de un millón de euros por Mario.

Vuelta a casa para triunfar

Tras cuatro años lejos de casa, el madrileño volvía al club de su corazón con la oportunidad de conseguir su sueño de triunfar en el Calderón. Su llegada no podría haber sido mejor, nada más aterrizar conquistó su primer título. El Atlético ganó su primera Supercopa de Europa después de ganar 2-0 al Inter de Milán. Mario no jugó pero consiguió uno de sus más anhelados deseos, ganar un título como jugador rojiblanco. Bajo los mandos de Quique Sánchez Flores jugó 27 partidos, 18 de ellos como titular, anotando dos goles en su primera temporada tras su regreso.

De forma sorprendente Quique Sánchez Flores, entrenador que había conseguido la UEFA Europa League dirigiendo al Atlético, no renovó su contrato. Para sustituirle el club colchonero apostó por un viejo conocido de Mario y de la afición, Gregorio Manzano. El entrenador de Bailén volvía al Calderón para vivir su segunda etapa como técnico rojiblanco. Mario volvía a ponerse bajo el mando del entrenador que le había sacado lo mejor de él en Mallorca. Respecto a la plantilla, ésta perdió jugadores importantes como Agüero, Forlan y De Gea. Aún así supo reforzarse bien con Falcao, Courtois, Arda Turan, quienes fueron los fichajes más destacados.

A pesar de la buena plantilla, no fue un buen año para Manzano que fue destituido en diciembre. Simeone se hizo cargo del equipo. Mario pasaba a ser entrenado por uno de sus ídolos, un mediocentro que había triunfado en el Atlético cuando él era pequeño. Bajo los mandos del argentino el equipo mejoró. Se volvió más físico y luchador. Al final de la temporada el equipo consiguió volver al Atlético en boca de todos consiguiendo pasar por encima del Athletic de Bilbao en la final de la UEFA Europa League. Los colchoneros ganaron 3-0 con una exhibición de Falcao. Esta vez Mario sí que jugó como titular compartiendo el centro del campo con Gabi, el jugador que ocupaba su posición cuando estaba en el filial. Simeone confió en Mario. Bajo los mandos del argentino, él ha mejorado mucho. Los números de Mario en la segunda temporada tras su regreso mejoraron. Subió el número de balones recuperados y descendió el número de balones perdidos. Mario ya acabó la temporada siendo ya un ídolo para la afición.

La temporada siguiente empezó de la mejor manera posible ganando la segunda Supercopa de Europa. Se repitió el guion de la final de la Europa League. Mario titular y exhibición del Atlético con Falcao como estrella. Resultado final 1-4 y segunda Supercopa de Europa para los colchoneros. Esta temporada ha seguido creciendo bajo los mandos de Simeone con quien por segundo año consecutivo ha mejorado sus estadísticas. Esta campaña el club del Manzanares ha conseguido dos hechos históricos: clasificarse para la Champions League después de acabar terceros en liga y ganar la Copa del Rey ante su máximo rival, el Real Madrid. Además con el incentivo de haber ganado la final en territorio enemigo, el Santiago Bernabéu. Mario se ha hecho un hombre. Aquel niño de Alcobendas que soñaba con jugar en el Calderón, ahora es ‘SuperMario’, un ídolo para la afición colchonera.

Comentarios

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  1. SaRuMaN dice:

    Lástima que no pudiéramos disfrutar más tiempo de este gran medio. Me encantaba y aquí logró mejorar mucho.

    Muy buen artículo.

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