carreras_cromoUn lateral trabajador, así se podría definir al Carreras jugador. A Lluís se le solía ver pegado a la banda izquierda cumpliendo con acciones defensivas, pero no rehuía a incorporarse al ataque. Aunque hay que aclarar que no era un lateral largo con perfil atacante que ahora abunda en el fútbol. El catalán era un jugador serio y entregado sobre el césped, siempre mostrando su compromiso fuera el que fuese su club. A pesar que su posición “natural” era la de lateral izquierdo, Lluís era un jugador polivalente que rendía en diversas posiciones. Durante su carrera, fue un trotamundos por España. Llegó a vestir la camiseta de siete clubs. En el Mallorca fue donde más temporadas estuvo como profesional, cinco campañas. El catalán fue uno de los héroes del ascenso y de los integrantes de la plantilla que hizo al Mallorca grande a finales del siglo veinte. Por eso, es recordado con afecto por su etapa de jugador bermellón.

Lluís Carreras nació el 24 de septiembre de 1972 en Sant Pol de Mar, Barcelona. El FC Barcelona pronto lo incorporó a su cantera, donde se formó como jugador. Carreras creció con la camiseta blaugrana. El santpolenc fue subiendo los escalones hasta llegar al filial del FC Barcelona con dieciocho años.

En ese momento el Barça B se encontraba en Segunda División, así que Lluís aterrizó en el fútbol profesional con la mayoría de edad. En el segundo equipo del Barcelona coincidió con grandes jugadores como Guardiola, Sergi Barjuán, Bakero o Jordi Cruyff, entre otros. Estuvo tres años compitiendo en la categoría de plata hasta que Cruyff padre, en ese momento entrenador del Barça, le permitió cumplir el sueño de debutar en el Camp Nou con la camiseta blaugrana. El 4 de abril de 1993 Carreras debutó con el Barça en Primera División en un partido contra el CD Logroñés que finalizó 3-0. Una vez finalizada la temporada 1992/93 abandonó el club donde se había formado para marcharse cedido al Oviedo con 21 años.

Buscar minutos lejos de casa

En el club asturiano, Lluís se asentó en Primera. Bajo la batuta de Radomir Antic, Carreras se volvió un fijo en el lateral izquierdo del Oviedo. El santpolenc se estrenó como goleador en Primera en un duelo en Balaídos contra el Celta, partido que acabó en empate a uno. Su primer tanto se lo marcó a Santiago Cañizares, que esa temporada jugaba en Vigo. El Oviedo finalizó la temporada en novena posición. Una vez acabado el año, Lluís regresó al Barça pero el club determinó que debía seguir creciendo lejos del Barcelona. El Racing de Santander se interesó por él, y finalmente acabó cedido en el conjunto cántabro. En su nuevo club, Carreras tuvo que ganarse el puesto. El catalán disputó 26 partidos bajo los mandos de Vicente Miera pero no fue titular indiscutible. Lluís compartió vestuario con un joven que iba a ser leyenda del Racing como Munitis, y también con Quique Setién, ahora colega de profesión, el cántabro entrena el CD Lugo. El catalán volvió a marcar sólo un gol esa temporada, esta vez a otro portero clásico de la historia de la liga como es Andoni Zubizarreta.

Una oportunidad en el Barça

En la temporada 1995-96 llegó su momento. Cruyff vio que Carreras había madurado y ya tenía un sitio en la plantilla blaugrana, aunque fuera de suplente. Lluís era el sustituto de Sergi Barjuán que era el lateral izquierdo titular. El santpolenc estuvo más tiempo en el banquillo que en el campo, porque la competencia era alta. Esa campaña compartió vestuario con muchas estrellas, pero una de ellas era una leyenda bermellona y uno de los mejores jugadores de fútbol mallorquines de la historia, como Miquel Angel Nadal. Lluís debutó en la UEFA y fue participe de una de las goleadas blaugranas históricas. En primera ronda, el Barça pasó por encima del Hapoel Be’er Sheva, 12-0 en el total de la eliminatoria. Carreras marcó su primer gol en el Camp Nou en el 5-0 de la vuelta contra el equipo israelí. El conjunto blaugrana fue pasando rondas, Lluís fue jugando alternándose con Sergi Barjuán, hasta llegar a semifinales contra el Bayern de Munich cuando cayó eliminado. Carreras no fue titular en la ida en el Olympiastadion, pero disputó los últimos minutos. Esa fue su primera participación en un gran partido. El Barça acabó tercero sólo por detrás del Atlético de Madrid y el Valencia; y por delante del Espanyol, Tenerife y Real Madrid.

Mallorca, su nueva casa

Lluís quería jugar, y por eso, decidió dejar el Barça esta vez sin posible regreso. Varios clubs se interesaron por él, finalmente Carreras decidió fichar por el Mallorca que militaba en Segunda División. El conjunto bermellón armó un equipo competitivo para lograr el ansiado ascenso. El fichaje con más nombre fue el de Constantin Galca, clave en el regreso a Primera, pero también llegaron jugadores muy importantes en la historia del club como el sevillano, Carlitos. Carreras se sintió a gusto en la isla. En su primera temporada disputó 27 encuentros y anotó dos tantos, con el curioso dato que ambos fueron ante el Écija, en la ida y en la vuelta. Lluís también marcó en propia puerta, justamente contra el Barça B. La temporada acabó con el regreso del Mallorca a la máxima categoría del fútbol español, objetivo cumplido.

La siguiente temporada el equipo se reforzó para poder mantener la categoría. Llegaron jugadores que mejoraron mucho la plantilla como Roa, Iván Campo, Mena, Engonga, Valerón, Amato, entre otros. El aterrizaje de Romero envió a Carreras al banquillo que se volvió en un gran recambio para el once titular. El Mallorca realizó una campaña espectacular y acabó la temporada como quinto. Además, en la Copa del Rey jugó su segunda final esta vez contra el FC Barcelona pero otra vez volvió a perder. Ese equipo, con Carreras en sus filas, ya formaba parte de la historia del club, pero la temporada siguiente siguieron escribiendo las mejores páginas del RCD Mallorca.

La campaña 1998-1999 el equipo volvió a sorprender, sobre todo con su excelente participación en la Recopa de Europa. En la competición continental llegó a la final y sólo pudo ser apeado por un gran Lazio que contaba en sus filas con grandes jugadores como Nedved o Vieri, entre otros. Antes de empezar la liga, el conjunto bermellón se vengó de la Copa del Rey contra el Barça en la Supercopa de España. El Mallorca ganó su primer título oficial. Carreras volvió a ser un suplente de lujo, porque aunque Romero dejó el club, el Mallorca se reforzó con Miquel Soler para ser titular en el lateral izquierdo. En liga el Mallorca sólo fue superado por Barça y Madrid, finalizando tercero y accediendo a la previa de la Champions League.

Su temporada más goleadora fue la 1999/2000 cuando Lluís marcó tres tantos, buena cifra para ser un defensa suplente. Uno de los tres lo debe recordar con cariño Carreras, ya que fue ante el Barça en el Camp Nou, partido que acabó 0-3, resultado que significó la primera victoria bermellona en el estadio blaugrana. Esa temporada la plantilla contaba con un incipiente Eto’o y con unos jóvenes Güiza y Martí que no tenían hueco en el equipo. Un equipo que acabó décimo clasificado.

La temporada 00/01 fue la última campaña bermellona de Lluís. Llegó Luis Aragonés para hacerse cargo del equipo. Un buen broche final a su etapa como barralet jugando en el Mallorca con más puntos en Primera de la historia. Un equipo que lideraron Eto’o, Luque e Ibagaza como grandes estrellas y con una base defensiva muy sólida. Una mezcla entre veteranía y juventud que comandó a la perfección Aragonés. La temporada acabó con el Mallorca tercero con 71 puntos, sólo por detrás de Madrid y Deportivo de la Coruña, y por encima del Barça. Su etapa en el Mallorca se cerró con un total de 94 partidos como bermellón, 67 de esos en Primera División. Una gran cifra para un jugador que siempre estuvo a camino entre la titularidad y la suplencia.

Lejos de Mallorca en busca de minutos

Aragonés dejó el equipo para ir al rescate del Atlético y Carreras se fue con él junto a Stankovic y Burgos. A los 29 años aterrizó en Madrid para devolver al Atlético de Madrid a Primera División. En ese equipo compartió vestuario con un actual jugador bermellón como Antonio López. Esa temporada Carreras volvió a ser titular de la mano de Luís Aragonés. El Atlético lo bordó en Segunda División. Con Fernando Torres como estrella, el equipo rojiblanco regresó por la puerta grande a Primera División. Carreras volvió a ser vital para conseguir un ascenso. La siguiente temporada siguió en el Atlético pero un amigo suyo como ya había pasado antes, le quitó el puesto de titular. Sergi Barjuán volvió a cruzarse en el camino de Lluís y relegándolo al banquillo.

El final de la carrera de Carreras se acercaba y tras una campaña donde sólo jugó 8 partidos decidió dejar el Calderón en busca de minutos. Su destino fue el Real Murcia, un equipo que luchaba por mantener la categoría en Primera División. Pero Lluís no encontró su sitio en el conjunto murciano. El catalán volvió a ser suplente. La temporada del Murcia fue desastrosa y el equipo bajó. Los pimentoneros sólo sumaron 26 puntos, ganando únicamente cinco partidos en toda la temporada. Durante su año en Murcia sirvió a Carreras para conocer a un buen amigo en la plantilla, a Roberto Bonano, que a día de hoy es un segundo en el Mallorca. Ambos dejaron el conjunto murciano a final de temporada con el mismo destino, el Deportivo Alavés que había comprado Piterman. En el conjunto vasco Carreras volvió a ser medio titular, medio suplente, pero aportando cada vez que saltaba al campo. El Alavés consiguió el ascenso a Primera, el tercero de la carrera de Lluís.

Problemas extradeportivos y final de su carrera

En Álava, Carreras se volvió un capitán a pesar de no lucir el brazalete. Rápidamente se ganó la confianza de sus compañeros en un club que iba a la deriva con Piterman al mando. La primera temporada fue bien por el ascenso, la segunda campaña ya en Primera fue un desastre. El presidente quería ejercer también de entrenador lo que provocó el caos en el equipo. Por eso, el Alavés tuvo tres entrenadores, aun así se quedó a un punto de la salvación. Carreras, apenas jugó, sólo cuatro partidos en toda la temporada. Piterman lo cruzó y la siguiente temporada se la pasó entera sin jugar. El presidente trató mal a los jugadores, especialmente a Carreras al que insultó varias veces. El catalán dijo basta y se presentó junto a sus compañeros ante la prensa para denunciar públicamente a Piterman por las vejaciones. Y éste fue el fin de Carreras que al finalizar la campaña colgó las botas tras una temporada en blanco.

Nueva carrera como entrenador

Con su retirada, Lluís tenía claro que quería ser entrenador y se formó para ello. No tardó mucho hasta coger su primer equipo, hasta entonces aprendió como segundo entrenador. El Alavés le ofreció entrenar su filial en Tercera la temporada 2009, después de haber comenzado la campaña como segundo entrenador. La siguiente temporada firmó por el CE Sabadell, el conjunto catalán soñaba con subir a Segunda pero como no lo habían conseguido en 18 años, Carreras sabía que sería complicado, pero finalmente con una victoria contra el Eibar en la eliminatoria el Sabadell regresó a Segunda. Por eso, Carreras es considerado todo un héroe en el conjunto arlequinado. Lluís consiguió con un estilo de juego asociativo y atractivo el objetivo. Una de sus estrellas fue Isaac Cuenca, actual jugador del Barça, que llegó cedido al Sabadell. Además, el autor del gol del ascenso fue Marc Fernández, el que fue hace una temporada jugó varios partidos con Caparrós pero que esta temporada se marchó al Hapoel Bnei Sakhnin FC, club israelí.

La siguiente temporada, Carreras continúa como primer entrenador del Sabadell. El técnico catalán consiguió con dificultades el objetivo de la permanencia, quedó decimonoveno y se salvó el equipo por el descenso a Segunda del Villarreal que enviaba directamente a su filial a 2ºB. A pesar de todo, el club arlequinado decidió prolongar un año más el contrato de Carreras porque continuaban confiando en él para el proyecto. Lluís aguantó una temporada más, volvió a cumplir el objetivo de la permanencia, pero al acabar la temporada decidió desvincularse del club. El catalán ha estado sin equipo hasta que el Mallorca cesó a Oltra y confió en él para el banquillo. Aunque antes tuvo que vivir un desplante por el Mallorca cuando Utz Classen negó su fichaje tildando a Carreras de “un mini Oltra”. Después de varios días sin entrenador, la directiva confirmó a Lluís para el puesto de entrenador. Ahora Carreras es el encargado de liderar al equipo en medio de un caos institucional que hace muy complicado la tarea de entrenador.

Comentarios

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  1. Antoni dice:

    Pues aparte de que el Mallorca se ha convertido en una putiferia en lugar de un club por culpa de la directiva…Luis Carreras, tampoco ha aportado nada como entrenador, vino cuando estábamos a dos puntos del play off, paa el ascenso y nos deja en puestos de descenso a 2ª-B, (de momento nos slava el golaveraje con el Madrid-Castilla), pero lo tenemos muy, muy crudo…..

  2. David betismallorca dice:

    Lluis carreras lo han hechado, por lo menos eso pone en as.

  3. David betismallorca dice:

    Y en as ponía (sobre cerda y Serra) que uno quería destrozar el mallorca y el otro no hace nada para impedirlo
    Quien es quien lo intenta destrozar y quien es el que no hace nada para impedirlo???

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