TRISTAN defUn killer del área, así era Diego. Un goleador como la copa de un pino. Siempre con la portería en la mente. Su problema fueron las lesiones y su vida nocturna, que le privó de una carrera más exitosa. El Mallorca fue su trampolín para llegar a ser uno de los mejores delanteros del momento en el país con sus goles en el Dépor.  Fue con la camiseta blanquiazul con la que el sevillano vivió sus mejores momentos como jugador. Pero los años no pasan en vano, y en 2006 rescindió su contrato con el equipo coruñés. El Mallorca lo fichó buscando recuperar las tardes de gloria que había vivido de joven en la isla, pero su mal estado de forma le hizo completar un regreso muy por debajo de las expectativas.  En trece partidos no fue capaz de marcar, por esta razón, el Mallorca lo liberó en enero.  Desde entonces probó suerte en Italia e Inglaterra buscando recuperar su forma pero ya nunca volvió a verse al mejor Diego Tristán. Más tarde, decidió regresar a España donde si había triunfado para acabar su carrera. Con el Cádiz, en segunda división, recuperó un poco su olfato. Tras una temporada con los Azuliamarillos colgó las botas a los 34 años. Ahora entrena en categorías inferiores de la selección andaluza junto a otro delantero exmallorquinista, el también sevillano Carlitos.

El sevillano era un gran delantero. Diego era diestro pero también era hábil con la izquierda. Siempre las usaba con el mismo objetivo, marcar goles. Como buen delantero, Tristán no se ponía nervioso delante del portero. Realizaba muy buenos desmarques y era inteligente sobre el césped. Se colocaba muy bien, lo que le permitió marcar muchos tantos “sólo empujándola”. Su estatura, 1,86cm, fue clave  para anotar bastantes goles de cabeza. Diego tenía una buena técnica individual que le posibilitaba realizar acciones individuales sorprendentes. En resumen, un gran jugador. El hecho de no haber jugado en un grande le privó de ganar más títulos pero en sus mejores años en el Dépor algunos de los mejores clubes de Europa lo pretendieron.

Diego Tristán Herrera nació el 5 de enero de 1976 en La Algaba, Sevilla. Muy pronto empezó a dar patadas al balón. Los responsables de la cantera del Betis se fijaron en él y en sus goles. A pesar de ser sevillista de corazón, Diego aceptó la propuesta de jugar en las categorías inferiores verdiblancas. Tristán empezó su historia en el fútbol profesional con el filial bético, pero pronto acabó su aventura de verdiblanco.  Sus buenas actuaciones hicieron que otros equipos se fijarán en él. Por eso, en la temporada 1998 abandonaría Sevilla. Su nuevo destino,  Mallorca.

Tristán llegó a Mallorca con 22 años para enrolarse en el filial bermellón. Desde el primer día demostró sus capacidades goleadoras. Con el Mallorca B firmó uno de los mejores goles de su carrera ante un Barça B que contaba en sus filas con Puyol y Xavi. Diagonal desde la derecha, dejó sentado a un jugador con un recorte y luego finalizó con una vaselina perfectaEl sevillano evidenció su calidad en Segunda, en su primera campaña anotó 19 goles con el segundo equipo bermellón. Compartía la delantera con Luque, con quien más tarde coincidió en el Dépor.

En la siguiente temporada llegó su debut con el primer equipo, fue el 12 de septiembre de 1999.  Fernando Vázquez confió en el sevillano en el partido contra el Numancia, Diego devolvió la confianza con un gol el día de su estreno en Primera división. A partir de ese momento, ya no regresó al filial. En esa primera temporada en la máxima categoría marcó 18 goles con el Mallorca. Tristán no sólo brilló en España, también lo hizo en Europa. El sevillano marcó cinco goles en la aventura europea del Mallorca que acabó en cuartos de final de la UEFA contra el Galatasaray, que acabaría siendo el campeón. El tanto más importante de Diego en Europa con el conjunto bermellón fue en el campo el Ajax, partido que ganó el Mallorca 0-1. El conjunto mallorquín fue el primer equipo español en ganar en el Amsterdam Arena, gracias al gol de Tristán. Tras la exitosa campaña empezaron a llegar ofertas al Mallorca.

El jugador alcanzó un preacuerdo con Lorenzo Sanz para fichar por el Real Madrid. Si Sanz ganaba las elecciones, Diego vestiría de blanco. Pero Florentino ganó en las urnas, el nuevo presidente blanco desestimó el fichaje de Tristán por los informes sobre su vida nocturna. El Deportivo de la Coruña confió en el sevillano y lo firmó para su plantilla. Los gallegos venían de ser campeones de liga y fichaban uno de los delanteros más en forma de la anterior campaña. Su adaptación al Dépor fue instantánea. En este momento empezó la etapa más gloriosa de la carrera de Diego. Nada más llegar ganó la Supercopa de España contra el Espanyol, primer título que consiguió con los de la Coruña. Además, Tristán marcó su primer gol con la camiseta blanquiazul en el partido de vuelta. En esa primera campaña el sevillano debutó en Liga de Campeones. Gran año para Diego que marcó 19 goles en liga y dos en Champions.

El gran año para Tristán llegó la campaña 2001/02. El sevillano vivió su mejor temporada. En pleno estado de forma y aclimatado a la perfección en el Dépor, le llegó la gloria a Diego. Esa temporada Tristán fue el pichichi de primera división con 21 goles. Los blanquiazules quedaron segundos en liga pero el éxito llegó en la Copa del Rey cuando el Dépor ganó la final al Madrid el día del centenario del Real Madrid, ejecutando la hazaña conocida como el “centenariazo”. Diego nunca podrá olvidar uno de los goles que marcó en esa final en el Santiago Bernabéu. En Champions cayeron eliminados en cuartos de final contra el Manchester United, en esa edición de la copa continental Diego anotó seis tantos. Su mejor año que le llevó convocado con España al mundial de Corea y Japón, aunque jugó no marcó ningún gol en la cita mundialista. Fue titular en los dos primeros partidos con el 10 a la espalda pero ante Paraguay se lesionó y se acabó el Mundial para él.

Desde aquella lesión, Diego ya no volvió a ser el mismo. En las tres siguientes campañas apenas jugó. Las lesiones no le dejaron en paz, su estado de forma ya no era el de siempre. La suerte no estaba de su lado. En tres años marcó ocho goles, muy lejos de las cifras que había realizado Tristán en el pasado. Irureta no confiaba en él, su carrera nocturna no le ayudaba. Fue entonces en la campaña 2005/2006 cuando aterrizó Caparrós en la Coruña para ser el nuevo entrenador blanquiazul. Con el técnico andaluz, Diego volvió a disputar muchos partidos, 36. Al jugar tantos minutos, los goles volvieron, marcó 11 tantos esa campaña; pero ya no era el Tristán de siempre. A final de temporada el Dépor le rescindió su contrato, la razón su estado de forma y por su vida nocturna.

El Mallorca decidió darle una oportunidad. Los bermellones deseaban recuperar aquel goleador insaciable que habían tenido en su plantilla siete años antes. Pero su regreso fue un fracaso estrepitoso. Gregorio Manzano confió en Diego para sus onces pero Tristán no devolvía su confianza. Su mal estado de forma hacía previsible y poco efectivo su juego. Tras disputar trece partidos y no conseguir marcar, el Mallorca decidió darle la carta de libertad en enero. En el club insular aceptaron que Diego ya no era el jugador que había debutado en Primera en la isla, las lesiones, los años y las juergas habían pasado demasiada factura a Tristán.

El sevillano estuvo sin equipo hasta verano, cuando el AS Livorno decidió contratarle. Otro fracaso de Diego. El técnico italiano, Fernando Orsi, creyó que aún había fútbol en Tristán. En la Serie A se repitió la historia que había pasado en Mallorca en su regreso. En baja forma y sin la ilusión y las ganas de cuando era joven, Tristán se convirtió en un jugador deficiente. En 21 partidos con la casaca del Livorno, sólo marcó un gol. Cifras a años luz del mejor Diego. Acabó la temporada en Livorno, y la directiva no quiso renovarlo. El West Ham se interesó en él, por eso decidió ir a probar suerte a la Premier. La aventura inglesa tampoco salió bien. Bajo los mandos de un gran atacante como había sido Gianfranco Zola, Diego esperaba recuperar una parte de su mejor versión, pero no fue así. Pasado de quilos, Tristán volvió a disputar bastantes partidos pero sus números volvieron a ser malos, 17 partidos, sólo tres goles. Aunque uno de ellos fue un golazo de falta al Stoke City. Gol que fue considerado de los mejores de la temporada del West Ham. Finalizó la temporada y tampoco le renovaron en el conjunto londinense.

El Cádiz lo fichó para su proyecto en Segunda división. El sevillano se comprometió a una campaña, otra si se cumplían objetivos. Desde el primer momento, Diego conectó con el club gaditano. Tristán volvía a jugar en un club andaluz catorce años después. Diego se convirtió en uno de los héroes del Cádiz.  El sevillano fue titular casi toda la temporada, disputó 30 partidos y marcó ocho goles. A pesar de los años, Diego no se olvidaba de marcar golazos, véase el gol del empate ante el Elche. Esa temporada el Cádiz descendió a Segunda B y Diego decidió colgar las botas. Se retiraba después de una carrera donde había habido gloria pero también varias temporadas grises. Qué hubiera sido de Diego si no le hubiese gustado tanto la noche.

Ahora se dedica a entrenar aunque no parece que vaya a tener un gran futuro como técnico, nunca se sabe. Tristán siempre ha sido imprevisible.

Comentarios

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  1. Xisco Ramis dice:

    Diegol, uno de los jugadores con más clase que ha vestido la elástica bermellona.

  2. lulo dice:

    Una pena que un jugador de la clase de Diego, tenga que tener artículos donde se le da tanta importancia a su costumbre porsalir de noche.
    En su primera etapa en el R . Mallorca fue un crack, si nos olvidamos d aquella mala racha que tuvo sin marcar un sólo gol. Los motivos, no los se y prefiero no saberlos, prefiero recordar los fantásticos goles que nos regaló en Son Moix.

  3. Jaime Mora dice:

    Me sabe mal pero es que creo que es muy importante para su carrera reflejar su costumbre por salir. El tio era un crack, sí. Pero lo que no se puede hacer es negar la evidencia. Ronaldinho también era un superclase pero salir de fiesta también le pasó factura. En el artículo se repasa la carrera el jugador, y ese aspecto forma parte de la carrera del jugador.

  4. moriarty dice:

    Me acuerdo cuando el Mallorca le fichó del filial del Betis por 25 millones de pesetas (una ganga) y el flipado de Lopera reaccionó diciendo que compraría el Mallorca y lo hundiría. Diego era un crak. Un superclase. Si no hubiera cerrado las discotecas, hubiera hecho historia. O no. Estos genios son así para lo bueno y para lo malo. Le encierras en su casa y igual no mete un gol. Los artistas son así.

  5. moriarty dice:

    A veces me da por pensar como sería el palmarés del Mallorca si hubiera podido retener a tantas figuras como fue promocionando en Primera durante tres o cuatro años. Si hubiera podido hacer un equipo y mejorarlo cada año, en lugar de vender a todo el que destacaba. Seguro que tendríamos dos o tres copas más y alguna que otra Liga.

  6. Sergi Cirer dice:

    A mí, lo que relamente me pareció un error de bulto es que volviese en un momento de evidente degradación.

    El recuerdo del “primer” Tristán era impecable, un killer.

    Volver evidenció su peor versión y desluce a un gran delantero. Uno de tantos que pisó nuestro césped.

    Buen artículo Jaime!

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