Un 4 de febrero de 2013, con el Mallorca sumido en una posición baja de la tabla de Primera División, saltaba la noticia: Gregorio Manzano volvía al Club para, como en otras muchas veces, salvar la categoría. Tras la última etapa del jienense en la isla, desde luego que fue una sorpresa para muchos. Sin ir más lejos, Goyo aún tenía una denuncia interpuesta al Mallorca, por lo que fueron muchos los detractores de esta contratación. Era un lunes por la tarde, y, al haber acabado ya la jornada de instituto, ardía en deseos de que fuera el día siguiente para comentar con los compañeros de clase semejante acaecimiento.

Corrían también tiempos convulsos en mi colegio, que afrontaba desde hacía un par de días jornadas de huelga por parte de los profesores. Pero allí estábamos los alumnos valientes, a sabiendas de que muchas clases podrían ser canceladas. Y así, a raíz de asistir al instituto aquel 5 de febrero de 2013, fue cómo empezó todo.

Era ya la segunda hora, Lengua Castellana y Literatura, y en dicha clase,a diferencia de la primera, sí nos vimos afectados por la huelga de la profesora, por lo que fue una clase-coloquio de aproximadamente 50 minutos.

‘’¿Habéis visto que vuelve Manzano al Mallorca?’’ preguntaba yo medio emocionado, medio exaltado. Todos asentían con la cabeza y uno de ellos daba un paso más en la conversación: ‘’Sí, de hecho, hoy le presentan a la 13:00 en Son Moix’’. ‘’¿Y si…? Bueno, nada, que tenemos matemáticas’’ ‘’¿Y si qué? Acaba la frase’’ ‘’¿Y si vamos a la presentación?’’ ‘’Tú estás loco, pero si es en la sala de prensa y ahí sólo entran periodistas’’ ‘’¿Pero y si le echamos un poco de cara? No perdemos nada por intentarlo y hoy es huelga, no pasará nada.’’ ‘’Va, si se apunta alguien yo voy’’ se introdujo otro compañero en la conversación. ‘’Ya somos dos entonces’’ musité yo. ‘’Yo también voy’’ ‘’Y yo’’. Empezaba a fraguarse un plan que probablemente iba a acabar en nada, pero… ¿Qué perdíamos por intentarlo? Aquello se asemejaba a un libro de ‘’Los Cinco’’ y a ellos siempre les salían bien las aventuras.

Captura4.JPG

Formamos un ‘’ejército’’ de 7 hombres dispuestos a salir del instituto para encaminarnos a Son Moix y arrancamos. El camino empezó con todo el grupo cargado de optimismo. Yo personalmente no creía en el milagro de colarnos en la presentación de Manzano y ahora, con vista retrospectiva, puedo confirmar que ninguno de mis acompañantes creía en el plan, pero nadie decía nada y nos tiraba más la aventura que otra cosa. Éramos jóvenes y alocados, como se suele decir.

Cuando andábamos a medio camino, llegaba un mensaje al grupo de clase que uno de nosotros recitaba en alto: ‘’La de mates va a dar clase’’. Las caras eran verdaderos poemas. Un día de huelga, con tan solo 10 alumnos de 40, ¡y la profesora iba a impartir temario! (Está claro que era su deber y estaba en su derecho, pero como adolescentes inmersos en tal peripecia, no aceptamos de muy buen agrado su decisión).

‘’Yo me vuelvo, aún llegamos a clase’’ ‘’Pfff, yo también’’ ‘’Lo siento pero yo también. No me quiero perder el temario’’ ‘’Tienen razón’’ Nos quedamos debatiendo en medio de la carretera, ya con vistas a Son Moix, si seguir con el plan o abortar misión. ‘’Pues yo voy a Son Moix’’ dije yo con un tono aparentemente seguro y convencido. Nadie me siguió y los cuatro que habían reculado ya aceleraban el paso camino al instituto. Me enfrenté a mis demás acompañantes que se hallaban entre el sí y el no. ‘’O venís u os volvéis, pero aquí en medio no va a haber ni clase ni presentación’’ No sé cómo de enérgico debí decirlo pero la vuelta al andar se encaminó hacia Son Moix. Llegamos a la mítica verja del campo previo a Son Moix y atravesamos a través hasta llegar al parking de la taquilla cero. El feudo mallorquinista, tan bonito como siempre. El sol lucía con fuerza y ni una sola nube cubría el cielo, ¿qué podía salir mal?

Captura3.JPG

Nos adentramos en la zona peligrosa, el parking de los jugadores. Aquello estaba lleno de periodistas: Última Hora, Diario de Mallorca, El Mundo, IB3… nos sentíamos en territorio comanche. Sabíamos que en cualquier momento una palabra de una de los miembros de seguridad nos mandaba para el instituto con la misión fallida. Eran las 12:50 y por el momento, estábamos a escasos metros de la sala de prensa.

‘’Vamos a tener que jugárnosla’’ afirmé. Me acerqué a un hombre aleatorio, que parecía estar entrando y saliendo de la sala de prensa y le dije con la voz más cobarde y tímida de mi vida: ‘’Venimos a la presentación de Manzano…¿Podríamos pasar?’’ El hombre se paró y nos miró de arriba abajo, imagino que preguntándose por qué le hacíamos a él responsable de semejante marrón. Hacía frío pero puedo asegurar que sudaba esperando la decisión de aquel protagonista inesperado de nuestra historia. ‘’Pasad ya de ya y tirad hacia el fondo de la sala’’.

Captura.JPG

No me cabía la sonrisa en la cara y a punto estuve de empezar a pegar saltos de alegría. ‘’No lo hagas que no tenemos que llamar la atención’’ me autoreñía. Dimos 10 pasos y nos adentramos en la sala de prensa. Los periodistas preparaban los cables de las cámaras al fondo, los de delante repasaban las preguntas y los más veteranos mantenían conversaciones entre ellos. Nosotros, que éramos tres mocosos en un lugar donde nadie no éramos esperados ni estábamos invitados, aún sufríamos sabiendo que era muy posible que nos excluyeran de allí. Algunos de los reporteros se percataban de nuestra presencia y hacían comentarios por lo bajini. Yo no podía evitar mostrar inquietud y mis dientes no cesaban de atacar a mis uñas. De pronto, una chica se nos acercaba lentamente. ‘’Id cogiendo las cosas’’ propuso uno de mis compañeros, ‘’estamos fuera’’.  Y con un cortés gesto, la joven nos dio un papel: ‘’Tomad’’. Era la planificación de la presentación. Nos reímos para cortar la horrible tensión que se había formado en el ambiente.

Nadie podía saber de nuestra escapada porque nuestros padres creían que estábamos en clase por lo que el objetivo era no llamar la atención de absolutamente nadie. De repente, uno de mis amigos rompió el tenso silencio pre-presentación: ‘’Mirad, esa cámara de IB3  debe ser de las noticias, así que no os giréis aunque probablemente esté apagada’’. No hay nada que tenga más fuerza que la frase ‘’No os giréis’’ así que mi otro amigo y yo volvimos nuestra cabeza al aparato informativo con tan mala suerte que justo al girarnos, vimos el botón rojo de ‘’LIVE’’ encendido, estaban conectando en directo. La cámara nos había cazado de lleno mirando. ‘’Mi padre siempre ve los deportes en IB3…’’ ‘’Ya solucionaremos eso más tarde’’.

Captura2.JPG

Y allí estaba a las 13:05 Gregorio Manzano comparecía junto a Serra Ferrer y nosotros 3, estábamos allí en directo para presenciarlo. Prestamos atención a la retahíla de preguntas que se le hicieron y nada más acabar teníamos clarísimo lo que queríamos hacer.

‘’Goyo, una foto’’ tres mozos de 16 años pidiéndole en una presentación a Manzano una foto, para él y para todos los periodistas que copaban la sala debía ser el colmo del surrealismo.

Presentación terminada y con la foto hecha, nos dispusimos a hacer el camino de retorno al instituto para afrontar la última hora de clase y echar un poco en cara nuestra aventura a los que se habían ‘’tirado del barco’’. Pero ahí no se quedaba todo, nada más salir por la puerta de la sala de prensa, Tomeu Terrassa se dirigió a nosotros: ‘’¿Pero no sois muy jóvenes? Seguro que os habéis escaqueado de clase…’’ Con 16 años y siendo aficionados del Mallorca de toda la vida, aquella conversación era un regalo para nuestros oídos. Ni siquiera recuerdo qué contestamos pero al final acabamos todos entre risas. El camino de vuelta se pasó en un santiamén debido a la euforia que aún arrastrábamos.

Llegamos al instituto y me atrevería a decir que fuimos recibidos como héroes. La profesora de catalán, que ya nos esperaba en clase, nos preguntó: ‘’D’on veniu? Perquè de classe ho dubt…’’ se le escapó la sonrisa y nos mandó a sentar como si nada hubiera pasado.

Nos tiramos toda la hora contando todo lo acontecido. Uno de los que había abandonado el plan, dijo ser un gran fan de Terrassa y le hizo mucha ilusión aquel cruce de palabras con el mallorquín.

Pero ahí no quedó todo, por la tarde, el ya mencionado asiduo de Tomeu, escribía por el grupo de clase: ‘’¡Terrassa está hablando de vosotros en la radio!’’, a lo que otro respondía ‘’Y habéis salido en IB3 en directo cuando conectaban con Àngel Aguiló!’’. No dejábamos de reírnos y ya desde aquel momento, sabíamos que nunca íbamos a olvidar aquella jornada matinal en Son Moix.

Unos meses más tarde, ya por abril, llegó a mi casa la correspondencia de faltas de asistencia a clase enviada por el mismo instituto. Mi madre, al llegar yo a casa, me preguntó: ‘’Javi, ¿dónde estuviste el 5 de febrero de 1 a 2? Tienes una falta sin justificar’’ ‘’Fue el día que hubo huelga, imagino que se debieron equivocar. ¿No pensarás que hice pellas, verdad?’’

Y me fui con una sonrisa de oreja a oreja.

Comentarios

RCDM no se hace responsable de los comentarios de los lectores y se reserva el derecho a retirar aquellos que sean ofensivos. En cumplimiento de la legislación vigente queda registrada la dirección de Internet del autor, así como la fecha y hora de su envío.

No hay comentarios para esta noticia, se el primero en opinar

* Campos obligatorios

RCDM.es - El Blog del aficionado Mallorquinista

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su navegabilidad y experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.