El domingo perdimos una oportunidad de oro para acercarnos un poco más al sueño de la salvación. La derrota ante el Deportivo implica que no solo tenemos que ganar todos los partidos en casa, sino también puntuar fuera. Parece tarea difícil para un equipo que ni siquiera en su campo consigue ganar al colista, un conjunto que aún no había derrotado a nadie como visitante.

La verdad es que, por muy optimistas que seamos, el descenso es casi una realidad. Solo nos salvaría un milagro de proporciones parecidas al que ocurrió el año del descenso del Levante. Dos milagros en tan poco tiempo parece demasiado. Pero dejando a un lado la cuestión de si nos salvaremos o no, quizás tendríamos que hacernos otra pregunta, ¿se merece el Mallorca jugar en Primera División?

Es difícil hablar sobre si el Mallorca como institución merece más o menos que otros clubes, por eso quizás deberíamos centrarnos en tres aspectos: el deportivo, el institucional y la afición.

Evidentemente, los tres equipos que descienden son los que suelen merecerlo por méritos deportivos, aunque siempre haya partidos extraños a final de temporada. El encuentro del domingo fue una muestra de pasotismo y poca entrega por parte de los jugadores, que quizás pensaban que el partido estaba ganado antes de saltar al verde. Además, aunque haya cogido el equipo ya en una situación crítica, Manzano tiene una gran parte de responsabilidad.

Deportivamente hablando, el Mallorca ahora mismo merece descender, pero si en el tramo final los jugadores se lo dejan todo en el campo y consiguen los puntos necesarios para la salvación, sin lugar a dudas la habrán merecido.

Dentro de este mismo ámbito no podemos olvidar el debate sobre el acierto en materia de fichajes. Sólo Gio está cumpliendo con las expectativas puestas en él. Geromel, Luna y Javi Márquez no acaban de convencer. Fontàs y Anderson han encontrado un sitio fijo, pero en el banquillo. Y peor es el caso de Antonio López y Arizmendi, que están permanentemente lesionados.

El tema institucional, otro de los puntos negativos del club, parece más calmado en las últimas semanas. Pero sin duda la guerra constante que se ha vivido durante la temporada ha acabado afectando a jugadores y afición. En este aspecto el Mallorca merecería descender, ya que debe ser el equipo con más líos institucionales de toda la Primera División.

Para finalizar, toca hablar de la afición. Tenemos unos seguidores escasos, pero sin duda fieles. Y, ya sea por el carácter mallorquín o por las pistas de atletismo, no podemos decir que Son Moix sea precisamente una olla a presión. Somos como somos, y no es malo en absoluto. Pero teniendo en cuenta el número y la fogosidad de los aficionados mallorquinistas, también mereceríamos descender.

Para acabar, sólo espero que este escrito no sea entendido como un manifiesto deseando que el Mallorca baje a Segunda. Algo así no lo desea ningún aficionado bermellón. Solo quería expresar que, bajemos o no bajemos, muchas cosas tienen que cambiar para que se respire fútbol en la isla, para que el Mallorca sea el equipo insignia de los mallorquines, en definitiva, para que el club tenga un futuro. Quién sabe, quizás el descenso nos abra los ojos.

Comentarios

RCDM no se hace responsable de los comentarios de los lectores y se reserva el derecho a retirar aquellos que sean ofensivos. En cumplimiento de la legislación vigente queda registrada la dirección de Internet del autor, así como la fecha y hora de su envío.

  1. moriarty dice:

    Lúcido análisis, Xisco.El corazón me dice que el Mallorca tendría que estar siempre en primera. El lado racional, que vivendo en crisis institucional permanente y con un respaldo social mínimo, sin inversión, sin respaldo mediático ni institucional, sin ilusionar a la afición, etc. es prácticamente imposible.

  2. moriarty dice:

    Lo que debemos plantearnos no es si juega Geromel o Bigas(que también), el debate es el que tú planteas.Sin invertir en plantilla,con la historia que si Serra, Claussen o el de más allá,con sólo 7.000 incondicionales, con una prensa para la que no existes, que sólo se apunta al carro cuando hay un atisbo de reacción y que vuelve a criticarte desde el domingo, es imposible.Y tal como está el tema económico y social, de la segunda a la casi desaparición hay sólo un paso,y la historia del Mallorca a finales de los 70 nos lo demuestra.

  3. Andres dice:

    La verdad que cuando las noticias de un club de futbol son mas extrafutbolisticas que futbolisticas, es una clara muestra de que las cosas no van bien.

* Campos obligatorios

RCDM.es - El Blog del aficionado Mallorquinista

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su navegabilidad y experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.