Archivo de la categoría ‘El Apunte’

El Apunte: La orquesta ya afina

  • 18 de abril de 2017
  • Escrito por Rafel Coll
  • El Apunte

El Titanic hundiéndose con la orquesta tocando su última canción. La embarcación avistaba su final rodeada por un halo de poderío y pomposidad, mientras los músicos seguían entonando sus preciosas melodías en su “harakiri” particular.

Zaragoza fue el contacto con el iceberg, empezó a entrar mucha agua, el tiempo pasa y se acumula, el fin está cerca. Son Moix tiene una oportunidad que no tuvieron los pasajeros, poner un parche para alargar la agonía y aportar una mínima esperanza. Debería ser en forma de una victoria en la que ni el más optimista insuflado por dosis de estupefacientes cree ahora mismo.

Mientras, la orquesta ya está afinando sus instrumentos para ambientar la defunción bermellona durante sus últimos instantes, como hicieron los artistas del Titanic. Obviamente no hablamos de violines, ni tubas, ni pianos. Esta vez basta lo puramente humano: la boca; capaz de articular palabras y silbidos capaces de trastocar todo un club centenario, capaces de dictar sentencia sobre unos personajes que no han estado a la altura.

Aunque cueste y duela, por desgracia el mallorquinismo está empezando a asumir la dura realidad: un probable futuro en Segunda B. No es tan simple, hay un sentimiento detrás, no se desiste y renuncia sin más, existe un espíritu de rabia, lucha y reivindicación que se prevé que sonará al unísono en Córdoba si el resultado no es favorable. Sin remilgos, contra todos, llámese como sea. La marea, la orquesta, ya está preparándose para su ensayo final.

El Apunte: Saber estar

  • 30 de marzo de 2017
  • Escrito por Rafel Coll
  • El Apunte

Las competiciones futbolísticas europeas van llegando a su fin, de temporada claro. Se acercan esas jornadas clave en las que se resume el porvenir de todos los meses anteriores de trabajo, finalizando en momentos de éxtasis o depresión.

La Liga 1 2 3, mejor dicho la Segunda División de toda la vida, no es una excepción y solo le restan once jornadas para dictar sentencia. Quizás por la escasez de recursos, en contraposición con el poderío económico inglés y el tirón de los equipos de la categoría de oro española, han promovido una competición muy equilibrada, sin apenas diferencias cualitativas entre las plantillas de los equipos que la conforman; a excepción de los tres equipos recién descendidos.

Esa igualdad manifiesta, aun más palpable en estos últimos partidos de tensión, deriva en la existencia de dos “únicos” factores para decantar la balanza: la suerte y el saber estar. La primera no se puede controlar, y por desgracia no acompaña al Mallorca. El segundo elemento, de carácter psicológico, sí es moldeable en cierta medida. El nerviosismo y la concentración en los partidos se puede tratar con psicólogos, coaching, charlas y mensajes apropiados y sobre todo el control y voluntad de uno mismo.

El Mallorca, refiriéndonos tanto a directiva, jugadores como cuerpo técnico, debería dedicar una parte de sus esfuerzos a ello. Aunque no lo parezca, saber y poder controlar los nervios en partidos de alta tensión junto a la presión añadida de vivir una situación adversa, es la clave para sobrevivir con éxito al tramo final de temporada, especialmente en enfrentamientos directos como el del viernes ante el Alcorcón.

Desconectar de los medios de comunicación. Salir concentrados. No desviarse del objetivo. Superar los nervios. Sobreponerse a los goles en contra. No perder jamás la esperanza. Tener claro que los partidos duran 90 minutos. No dejarse influir por el puesto en la tabla del rival. En definitiva, el Mallorca debe saber estar.

El Mallorca no te necesita

El Mallorca no te necesita. De verdad, no te necesita. Si tu intención es pisar Son Moix con el único fin de pitar a los jugadores, el Mallorca no te necesita. Si lo que buscas es ir al estadio a desahogar toda la rabia que llevas dentro, el Mallorca no te necesita. Si estás deseando que llegue el sábado para insultar y criticar a Maheta Molango y a Javi Recio, el Mallorca no te necesita. Lea el resto de la entrada »

El Apunte: La vuelta de Eto’o

Los humanos somos animales de creencias. Sentimos la necesidad de aferrarnos a algo para darle a nuestra vida un sentido que quizá de otra manera no podamos encontrar. Esa necesidad, se acentúa cuando los tiempos que corren no son buenos. Y ese algo a lo que nos aferramos, también va mutando según la situación: ocurre con el auge de los populismos o con la religión, por ejemplo. Cada uno busca lo que le llena. Al fin y al cabo… ¿Qué somos sin fe? Absolutamente nada.

Unos creen en el amor verdadero y se pasan toda la vida buscándolo, como si algún día fuera a aparecer esperando bajo el portal de su casa con un ramo de rosas. Otros, optan por la búsqueda de la autorrealización a través de conocer el mundo y viajar sin rumbo a paraderos desconocidos. Hay quien opta por el dogma de la felicidad y gestiona su vida en torno a la persecución de ésta. La fe se manifiesta de muchas maneras y todos nos vemos obligados a acudir a ella.

Volviendo a la religión, todo el mundo conoce a alguien que siendo ateo declarado, ha rezado a Dios cuando la muerte acechaba a un familiar cercano, aferrándose a la creencia de que Él es omnipotente. En ocasiones es tan fuerte la convicción, que uno de verdad cree haber visto a Dios.

Probablemente ahora mismo estés pensando en aquello en lo que tú crees, en la forma a través de la cual se manifiesta tu fe. Pero no tiene por qué ser una constante en tu vida. De hecho, quizá tu convencimiento es creer que hay algo en lo que creer, y te pasarás toda la vida buscando ese algo que, en realidad, ya has encontrado sin saberlo.

En el Mallorca, dicha creencia empieza a brotar en agosto y es bautizada como ‘’ascenso’’. Una pradera llena de flores. A medida que se va diluyendo con el paso de las jornadas, se reseca y se transforma en ‘’salvarnos tranquilamente’’. Un jardín casero. De la noche a la mañana, el paisaje se convierte en desierto, donde la deshidratación por el calor abrasante empieza a hacer estragos.

Ahora la fe se muestra en Samuel Eto’o que, tras una entrevista en Camerún, parece haber declarado su deseo de volver a jugar con la camiseta bermellona y el desierto parece serlo menos. Eto’o o el oasis que todos desearíamos encontrar. Eto’o o la necesidad de aferrarse a algo en lo que creer,

Habrá quien de verdad lo crea, habrá quien ya le verá vestido de rojo y negro y habrá quien ya lo imagine salvándonos con sus goles del descenso a Segunda B. No deja de ser la confirmación de que necesitamos ese algo en lo que creer, pero ahora mismo, en lo único en lo que se debe creer es en sacar los 3 puntos de El Alcoraz porque esa es la realidad que debemos afrontar. Ya habrá tiempo para soñar con la vuelta de Eto’o. La fe mueve montañas, pero seamos menos ambiciosos y pidamos solamente los 3 puntos contra el Huesca.

98 años por los que sentirse orgulloso

  • 7 de marzo de 2017
  • Escrito por Sebastià Salas
  • El Apunte

El Centenario del Mallorca ha acabado. Después de un año, toca hacer balance de los actos y eventos hechos para conmemorar estos cien años. Suele suceder que cuando ves el día a día de una entidad, de un club o un proyecto, cuesta apreciar la progresión que se realiza en el mismo. Pero, es de mérito reconocer que, tras cien años, la historia mallorquinista está plagada de éxitos. Sin ir más lejos las dieciséis temporadas consecutivas en la primera división del futbol español.

El Mallorca, un club de una ciudad relativamente pequeña, ha sido capaz de aguantar y adaptarse poco a poco a los cambios que se han introducido en el complejo mundo del fútbol profesional. Pero, no podemos olvidar que el equipo bermellón podría ser a día de hoy un club amateur de Tercera División con aspiraciones a subir a Segunda B. Y si no me creéis, comparad los clubes que empezaron a disputar encuentros con aquel Alfonso XIII allá por los años 20. Muchos, o están desaparecidos o se encuentran militando en categorías inferiores. El Mallorca, nos guste más o menos, ha aguantado el tipo. Y, pese a que el año del Centenario –los previos, y con toda seguridad los posteriores– ha sido desastroso, no debemos perder de vista el largo plazo. Para así, poder ir viendo la gran progresión que ha hecho este equipo para consolidarse como el gran equipo de Balears.

Estos últimos años no han sido fáciles. El Centenario parece un colofón triste para una historia tan intensa. Por eso, que este artículo sirva como reconocimiento para toda la gente que ha formado parte de este club. Por toda aquella gente, que ha creído en un proyecto de fútbol y, no solo de fútbol. En un proyecto de cohesión social en Mallorca, con unos valores, que representa una identidad “El Mallorqueta”.

Por eso, hagamos una apología en favor de los que nos han precedido y, ayudemos a construir, entre todos, un proyecto amplio que abarque a toda Mallorca, que sea un referente en Europa. Y así, seguir construyendo 100 años más. Porque para mí, el éxito no reside en tener uno o dos años malos, sino tener 98 por los que sentirse orgulloso.


RCDM.es - El Blog del aficionado Mallorquinista